Raleigh.- La supensión del programa de deportación 287 (g) en el condado de Alamance no ha resultado ser una buena noticia para todos los inmigrantes indocumentados, sobre todo en el caso de quienes viven en el Triángulo. Y es que ahora, los detenidos por agentes de Inmigración en esa área son enviados directamente a Georgia, donde se hace más difícil conseguir una fianza y éstas son mucho más costosas.

“Si un caso está en la Corte de Inmigración de Charlotte podría ser relativamente sencillo conseguir una fianza. Ahora es casi imposible”, dijo el abogado Marty Rosenbluth, director del Proyecto de Derechos de Inmigrantes de Carolina del Norte.

Todo cambió en septiembre, cuando el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció la cancelación del programa 287 (g) en Alamance luego que el Departamento de  Justicia de Estados Unidos denunciara “un patrón de perfil racial” contra los hispanos” en los arrestos efectuados por agentes del Alguacil del condado.  

Rosenbluth explicó que antes, cuando la cárcel del condado de Alamance servía como prisión transitoria para los procesados por el programa 287 (g), los abogados tenían unos días – generalmente entre 48 y 72 horas- para conseguir una fianza de inmigración para sus clientes y estos podían ser liberados antes de ser traladados a un centro de detención en Georgia.   

“Ahora ya no podemos hacer eso y cada día están enviando personas de Durham, Wake, Orange y otras zonas del Triángulo directamente a Georgia donde es más difícil que ellos puedan hablar con un abogado porque cárceles como la de Stewart están en el medio de la nada”, declaró Rosenbluth.

Además, según contó el abogado, el monto de las fianzas de inmigración son mucho más altas fuera del estado. “En Charlotte podíamos conseguir fianzas de entre $5,000 a $10,000, pero en Georgia es mucho más caro. Estamos hablando de unos $25,000”, dijo Rosenbluth.

Hay esperanza
La abogada Beckie Moriello, quien ha ganado fama en Raleigh por especializarse en conseguir fianzas de inmigración y liberar a inmigrantes indocumentados de las manos de ICE, confirmó lo descrito por Rosenbluth.
“Antes tampoco era fácil pero ahora es muchísimo mas difícil”, afirmó Moriello. “Ahora tenemos menos tiempo, la cuestión es que cuando la persona sale de las carolinas, ya no podemos hacer nada”.
Sin embargo, Moriello dijo que ella ha podido tener cierto éxito en conseguir fianzas y liberar a sus clientes en algunos casos recientes, a pesar de que ahora dispone de menos tiempo para actuar antes que los detenidos sean enviandos a Georgia.

“Es un juego de tiempo y habilidad”, dijo la abogada. “Todo depende de cuando se paga la fianza del estado, cuando lo pasan a manos de Inmigración o de cuando se notifica a ICE de la fianza”.

“He tenido suerte, yo sé que no siempre voy a ganar pero tengo la esperanza que esto pueda cambiar porque he escuchado de algunos casos de detenidos que son trasladados al condado de York en Carolina del Sur,  entonces ahí sí podemos conseguir la fianza en la corte de Charlotte”, añadió.

Aislados de todo
Por ahora, sin embargo, es un hecho que los detenidos del área del Triángulo que están en manos de ICE son llevados directamente a las cárceles de inmigración en Georgia donde se reducen sus posibilidades de obtener una fianza, salir libres y pelear sus casos en una corte local.
Así lo puede atestiguar Pedro Guzmán, un inmigrante guatemalteco de Durham que pasó 15 meses detenido en la cárcel de Stewart en Georgia antes de poder ganar su caso en una corte, mientras que su esposa gastó más de $70,000 en todo el proceso, incluidos viajes, honorarios de abogados, gastos de corte y terapias para su hijo que vio cuando arrestaron a su padre.
“En Stewart está más difícil para agarrar un abogado y una fianza. Es que allá estás  más afuera (del país) que adentro”, contó Guzmán. “Para eso te aíslan porque lejos de tu familia, de la ayuda de abogados y de organizaciones, es más fácil que te deporten o que te deportes tú mismo”.