Washington, 7 jul (EFE).- Hillary Clinton, la favorita para las primarias demócratas de 2016, defendió hoy que los estadounidenses deberían confiar en ella pese al “bombardeo de ataques infundados” de la derecha sobre ella y su marido, el expresidente Bill Clinton.

“La gente debería confiar en mí, yo no puedo decidir cómo serán los ataques infundados de la derecha, pero haremos lo mejor para responder. Confío al ciento por ciento en que el votante sabrá ver que esas acusaciones no tienen base ni pruebas”, dijo la exsecretaria de Estado en una entrevista con CNN, la primera nacional en tres meses de campaña.

Clinton reconoció que las polémicas que la rodean hacen que los ciudadanos “se planteen preguntas” pero aseguró que, en lo que va de campaña, las cuestiones que le han planteado son sobre sus planes en economía, educación o salud.

“Confían en que tengo un plan y deberían, porque lo tengo”, sentenció.

Las encuestas apuntan a que uno de los talones de Aquiles de Hillary Clinton es que la mayoría de los ciudadanos cree que no es transparente, honesta ni confiable, una imagen reforzada por la polémica sobre las donaciones extranjeras a la Fundación Clinton y el escándalo por el uso de un correo privado cuando era secretaria de Estado (2009-2013).

Preguntada por la primera de las crisis que tuvo que enfrentar cuando aún no era candidata oficial, la de las donaciones extranjeras a la Fundación Clinton, se limitó a defender la labor de la entidad y evitó entrar en más detalles.

“No tengo planes de decir o hacer nada sobre la Fundación Clinton más allá de afirmar lo orgullosa que estoy de ella”, señaló.

Tras oficializar su campaña en abril, Hillary Clinton renunció a su puesto en la junta directiva de la fundación familiar para centrarse en su carrera presidencial y tras la controversia por posibles conflictos de interés.

Sobre el otro escándalo que le afecta, el del uso de un correo electrónico privado cuando era secretaria de Estado (2009-2013), Hillary repitió hoy en más de cinco ocasiones que ella no hizo nada fuera de la ley ni nada que no hubieran hecho ya algunos de sus predecesores.

“Vamos a respirar profundamente en este punto, todo lo que hice estaba permitido por la ley y, es más, elegí entregar documentación que no tenía obligación de presentar”, defendió ante la insistencia sobre este tema de la periodista Brianna Keilar.

La de hoy con CNN será la primera de una ronda de entrevistas nacionales que Clinton concederá tras las críticas por su hermetismo en los tres primeros meses de su campaña y ante la presión por los buenos resultados de su competidor y senador por Vermont Bernie Sanders en las encuestas de estados clave como Iowa.

Un reciente sondeo de la Universidad Quinnipiac (Connecticut) indica que Clinton tiene el 52 % de apoyos y Sanders el 33 % en ese estado cargado de simbolismo, pues es el primero que vota y con su “caucus” comienza oficialmente el proceso electoral.

“Siempre pensé que esto tenía que ser competitivo y estoy feliz de donde estamos en Iowa. Si algo aprendí de entonces -cuando fue derrotada en las primarias de 2008 por Barack Obama en ese estado- es que hay que organizar, organizar y organizar, tener a la gente comprometida”, dijo hoy la política demócrata en la entrevista.