El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, fue registrado este domingo a su llegada a la Casa Blanca, en Washington DC (EE.UU.) EFE/Yuri Gripas/Pool

Washington.- El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, expresó este domingo dudas de que se pueda aprobar una vía a la ciudadanía para los indocumentados en el país como parte de un paquete de gasto social de 3,5 billones de dólares que tramita el Congreso.

«Tiene que haber un camino a la ciudadanía. Lo que está por ver es si puede formar parte» de la ley de gasto, dijo Biden en declaraciones a la prensa.

Los demócratas -del partido de Biden- han propuesto un paquete de gasto social de 3,5 billones de dólares. En el mismo se han incluido provisiones para abrir una vía a la ciudadanía a millones de inmigrantes indocumentados.

Entre ellos se encuentran los «soñadores», jóvenes que llegaron al país siendo niños. Además de millones de indocumentados que han sido considerados trabajadores esenciales durante la pandemia. Y finalmente, los beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés).

La urgencia para actuar en ese sentido aumentó a mediados de este mes. Fue cuando un juez de Texas ordenó suspender la tramitación de nuevas solicitudes de amparo bajo el programa de Acción Diferida (DACA).

Ante la inacción del Congreso en materia migratoria en las últimas décadas, los demócratas quieren incluir una vía a la ciudadanía para millones de indocumentados en su paquete de gasto social. Confían en que se podrá aprobar sin ningún voto de la oposición republicana.

Sin embargo, Biden ya advirtió esta semana que dependerá de la asesora legal del Senado. Quien interpreta las normas de la Cámara Alta y sólo así determinar si es viable o no incluir medidas migratorias en un paquete de gasto aprobado por una vía especial.

«Eso lo tiene que decidir la asesora legal del Senado, no Joe Biden», afirmó el mandatario en declaraciones a la prensa el pasado lunes.

Los demócratas planean aprobar el paquete de gasto mediante una fórmula legislativa conocida como reconciliación. La misma permite sacar adelante un proyecto de ley con una mayoría simple de 51 votos, en vez de con los 60 que hacen falta normalmente.

Eso daría la posibilidad a los demócratas, que tienen una mayoría ínfima en el Senado, de aprobar esa medida en solitario; pero, para lograrlo, necesitarían unir al ala más moderada del partido y al flanco progresista.

Mientras, demócratas y republicanos en el Senado seguían negociando este domingo . En un intento de tener listo para este lunes una versión definitiva de su proyecto de ley de infraestructuras. El mismo prevé una inversión de unos 1,2 billones de dólares a lo largo de ocho años.