Tucson (AZ), 8 ene (EFE).- La vigilancia fronteriza con drones o aviones no tripulados no ha dado los resultados esperados a pesar de su alto coste, según una auditoría de la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Interna.

Los drones, utilizados para detectar el cruce ilegal de droga e inmigrantes, cuesta más de lo que la agencia declara y no genera los resultados que justifiquen la inversión, dice el informe.

Sin embargo, la agencia de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) se declaró en desacuerdo con el reporte en tres documentos publicados en su página web.

La auditoría afirma que el programa de los aviones no tripulados, que tiene un costo de 360 millones de dólares, no tiene una estrategia clara y es “inefectivo”.

Agrega además que debe haber más efectividad en la manera de detectar el cruce de personas y drogas por la frontera, y que los 443 millones que CBP solicitó para comprar más drones podrían ser invertidos con mayor efectividad en otros recursos.

“El Inspector General está en lo cierto; los drones pueden hacer lo que ningún humano u otra maquinaria puede hacer, pero son terriblemente costosos”, dijo hoy a Efe, David North, consejero del Centro de Estudios de Inmigración.

“Si queremos controlar la inmigración ilegal efectivamente, entonces los más de $400 millones deberían de ser utilizados en operativos de leyes de inmigración en el interior del país, incluyendo redadas a maquiladoras para desanimar el empleo a indocumentados, y en más inspectores en los puertos de entrada”, añadió.

North sostuvo que “gastar dinero en el proceso de inspección, sin importar lo sensible que esto es, tristemente es menos divertido que gastarlo en aeroplanos de alta tecnología”.

Hace poco más de un año CBP perdió uno de sus 10 drones en la costa de California, cuando presentó problemas técnicos que forzaron al piloto remoto a dejar caer el artefacto, que tiene un costo de 12 millones de dólares.

Actualmente, los 9 drones vigilan la frontera en Arizona, Texas, California y otro más en la frontera de Canadá.

“Después de ocho años, CBP no puede probar que el programa es eficaz. … CBP tiene importantes fondos invertidos en un programa que no ha logrado los resultados esperados y no puede demostrar hasta qué punto el programa ha mejorado la seguridad en la frontera”, concluye el informe.

Críticos de las políticas implementadas por del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para controlar el cruce ilegal en la frontera entre Estados Unidos y México calificaron de “evidente” los resultados de la auditoría.

“Este reporte habla por sí mismo, CBP ha subestimado drásticamente el costo de operaciones con aviones no tripulados mientras no proporciona ninguna medida clara de los logros, dijo hoy a Efe James Duff Lyall, abogado de Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) en Arizona.

Según explicó Duff Lyall, el informe “pone en manifiesto una vez más que adicionalmente a los costos humanos devastadores, la interminable militarización de las comunidades fronterizas es un desperdicio astronómico de los dólares de los contribuyentes”.

El informe del inspector general sostiene que durante el año fiscal 2013, el costo de una hora de operación de cada aparato fue de aproximadamente 12.255 dólares, lo que representa seis veces más de los cálculos de CBP.

Además, según el documento, los drones estaban en el aire una quinta parte de la meta de la agencia de 16 horas al día y contribuyeron en menos de un 2 por ciento a las aprehensiones de marihuana en los sectores que se utilizaron.

La agencia fronteriza atribuyó a los drones 2.722 aprehensiones de las 421.000 realizadas en el año fiscal 2013.

A través del sitio web, la agencia migratoria declaró su desacuerdo con el informe de la OIG y envió una carta al Inspector General, John Roth, en la que señala que no está de acuerdo “con el retrato” que hace el informe sobre la efectividad del programa y su análisis de costos.

“CBP ha alcanzado o superado todos los resultados relevantes y las expectativas”, dijo el comisionado Schied, quien añadió que los aviones no tripulados también “contribuyeron significativamente en los resultados de la investigación, desmantelamiento y desarticulación de las empresas criminales y organizaciones”.

CBP destacó también la eficacia de los aviones no tripulados durante el año fiscal 2014 en las incautaciones de droga. Además señala que la Oficina de Aire y Marina (OAM), que son quienes operan los aviones no tripulados, no tiene contemplado la compra de 14 aviones más, sino que el objetivo es patrullar con los que tienen las 24 horas del día, los siete días de la semana. EFEUSA