Nueva York, 20 jul (EFE).- Tras abrir sin rumbo fijo, Wall Street se decantaba hoy por las subidas a mitad de sesión y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, progresaba un 0,18 %, mientras que el índice compuesto del mercado Nasdaq se mantenía en territorio récord.

En el ecuador de la jornada, el Dow Jones avanzaba 33,44 puntos hasta los 18.119,89, mientras que el S&P 500 subía un 0,16 % o 3,32 unidades, hasta situarse en 2.129,96, muy cerca de un nuevo récord.

En máximos históricos continuaba el Nasdaq, que a esa hora progresaba un 0,23 % o 12,01 puntos hasta 5.222,16.

Sin grandes datos macroeconómicos y con cierta calma en la crisis griega, los inversores siguieron fijándose en los resultados empresariales.

Entre otros, dieron a conocer hoy sus cuentas Morgan Stanley, que acumuló en el primer semestre un beneficio de 4.201 millones de dólares, un 23 % más que en el mismo período del año pasado.

Los resultados, mejores de lo esperado, continúan en la línea positiva que ya mostraron la pasada semana varios gigantes del sector financiero.

Tras algunos vaivenes, las acciones del banco subían en el ecuador de la jornada un ligero 0,21 %.

Por sectores, el de las telecomunicaciones (0,29 %), el sanitario (0,27 %) y el tecnológico (0,23 %) eran los mejor parados hoy, mientras que las pérdidas las encabezaban el de las materias primas (-0,75 %) y el energético (-0,74 %).

Caterpillar (-1,11 %), UnitedHealth (-1,02 %) y Exxon (-0,91 %) lideraban los descensos dentro del Dow Jones, donde las mayores ganancias eran para Visa (2,79 %), Apple (1,94 %) y Pfizer (0,80 %).

La compañía de la manzana, la mayor del mundo por valoración bursátil, presentará sus resultados trimestrales tras el cierre de mañana y los analistas esperan que unas buenas cifras puedan propulsar de nuevo al Nasdaq, que la semana pasada se benefició de los números positivos de Google.

En otros mercados, el petróleo de Texas vivía otra jornada de caída y el precio del barril se situaba en 50,27 dólares a esta hora, el oro bajaba con fuerza hasta los 1.108 dólares la onza, la rentabilidad de la deuda estadounidense subía al 2,372 % y el dólar perdía frente al euro, que se cambiaba a 1,0854 dólares.