Nueva York, 23 jul (EFE).- Wall Street registraba pérdidas en la media sesión de hoy tras una apertura mixta y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, cedía casi 100 puntos y un 0,52 % en una nueva jornada de resultados empresariales decepcionantes.

En el ecuador de la cuarta sesión de la semana, este índice se dejaba exactamente 92,57 puntos hasta las 17.758,47 unidades, volviendo a niveles inferiores a los de su cierre de 2014.

Por su parte, el selectivo S&P 500 caía un 0,47 % hasta las 2.104,20 unidades, tras dejarse 9,95 puntos, y el índice compuesto del mercado Nasdaq, aunque arrancó al alza, perdía ahora un 0,26 % y 13,07 enteros hasta las 5.158,70 unidades.

Los índices se situaron a la baja tras varios resultados empresariales y a pesar de un buen dato macroeconómico, pues se dio a conocer que la cifra semanal de solicitudes de subsidio por desempleo en Estados Unidos bajó en 26.000 la semana pasada y se situó en 255.000, el menor nivel desde 1973.

Las empresas que hicieron públicas sus cifras en las últimas horas y que hundían sus cotizaciones eran 3M (-3,34 %), American Express (-3,33 %), Caterpillar (-2,96 %), McDondald’s (-1,09 %) y Visa (-0,74 %). Solo United Continental (1 %) sacaba buen rédito al balance trimestral.

El único sector que avanzaba a esta hora era el tecnológico (0,26 %) tras la jornada negra de ayer, mientras que el más afectado en rojo era el de las empresas de servicios públicos (-1,45 %).

En el Dow Jones, las pérdidas se apoderaban de 22 de los 30 componentes, y además de las caídas de las empresas con resultados recientes, también cedían notablemente General Electric (-0,94 %) y Goldman Sachs (-0,91 %).

Los números verdes estaban dominados por las empresas tecnológicas como Cisco (1,38 %), Microsoft (0,94 %) y Apple (0,90 %), recuperándose solo parcialmente de las pérdidas de la jornada precedente.

En otros mercados, el petróleo de Texas volvía a caer y cotizaba a 48,94 dólares el barril, el oro subía a 1.093,7 dólares la onza, la rentabilidad de la deuda estadounidense retrocedía hasta el 2,306 % y el dólar perdía terreno frente al euro, que se cambiaba a 1,0991 dólares la unidad.