Nueva York, 21 oct (EFE).- Wall Street ni se inmutó hoy ante tantos estímulos desiguales, de los resultados empresariales a la nueva subida del dólar, pasando por la cercanía de las elecciones presidenciales o la mega fusión que preparan AT&T y Time Warner.

El parqué neoyorquino no supo cómo digerir tantas variables y optó por un cierre mixto, que corona así una semana que transcurrió igualmente sin rumbo claro.

Los grandes protagonistas de la jornada volvieron a ser los resultados trimestrales, que dejaron entre los inversores sorpresas positivas y algunas grandes decepciones, además de otras noticias empresariales de relevancia.

El grupo industrial General Electric no terminó de convencer a los analistas con sus ingresos trimestrales y sus acciones cedieron al final un 0,31 % en la Bolsa de Nueva York (NYSE), donde llegaron a caer más de un 2,5 % en la apertura.

Por contra, Microsoft sorprendió con las cuentas que presentó el jueves al cierre de los mercados y sus acciones subieron un 4,21 %, en una sesión en la que alcanzó niveles históricos, mientras que McDonald’s superó los pronósticos y sus títulos avanzaron un 3,04 %.

Los inversores también estuvieron pendientes de la operadora AT&T, cuyas acciones bajaron un 3 % después de publicarse que mantiene negociaciones «avanzadas» para comprar el grupo Time Warner, cuyos títulos se dispararon un 7,82 %.

Por otro lado, el dólar subió de nuevo. Un auge de la divisa local que se interpreta como un paso previo a la subida de tipos en diciembre de parte de la Reserva Federal.

Y en un último plano, casi imperceptible, la inminencia de las elecciones presidenciales en EE.UU., el 8 de noviembre, que no causó efecto en Wall Street si quiera este jueves, horas después del tercer debate.

Parece que desde que la candidata demócrata, Hillary Clinton, adelanta de forma clara a su rival, el republicano Donald Trump, los mercados, que prefieren a la ex secretaria de Estado, han perdido interés en los comicios.