Nueva York, 9 may (EFE).- Malos tiempos de nuevo para la exportación de crudo estadounidense por culpa del cóctel que conforman un dólar fuerte y unos precios del petróleo a la baja.

Wall Street advirtió las inclemencias y sus indicadores arrancaron la semana cerrando mixtos, con el Dow Jones, su principal indicador, cediendo un 0,20 %.

Los operadores en el parqué neoyorquino se dividieron entre los avances y los retrocesos durante la jornada en una sesión marcada por el descenso del petróleo en los mercados internacionales y el buen desempeño del sector sanitario.

El barril de Texas, de referencia en el país, bajó un 2,73 % y cerró en Nueva York en 43,44 dólares, mientras que el crudo Brent, de referencia en Europa y otros mercados, cayó en Londres un 3,69 % y terminó a 43,55 dólares.

El «oro negro» perdió hoy posiciones en medio de la incertidumbre por el impacto que está teniendo en la producción de petróleo el incendio en la provincia canadiense de Alberta, una región rica en yacimientos de crudo.

Las autoridades se reunirán mañana con las compañías petroleras que operan en la zona, que contiene las terceras mayores reservas de crudo del mundo, para conocer el impacto del incendio en la producción.

El incendio ha arrasado ya con más de 161.000 hectáreas de bosque forestal en la provincia de Alberta, una región rica en yacimientos de crudo.

Paradójicamente y por insensible que parezca, muchos quieren que haya afectado lo más posible a la producción porque si algo sobra en el mercado del crudo es oferta.

Por otro lado, los operadores siguen preocupados según se van acercando las próximas reuniones de la Reserva Federal.

Estarán por ello pendientes a cualquier matiz en las declaraciones esta semana de los presidentes regionales de la Fed en Kansas, Cleveland, Nueva York y San Francisco.

La subida de tipos de junio, que muchos dan por seguro, asusta a los operadores, que quieren dinero fácil y estímulos, y rechazan medidas para las que consideran que el mercado no está suficientemente preparado.