Nueva York, 9 sep (EFE).- Wall Street dio hoy un giro brusco de dirección y convirtió las fuertes ganancias de la apertura en una importante caída, en medio de una gran volatilidad, a pesar de los avances registrados en las principales bolsas mundiales.

Al cierre de la sesión, el Dow Jones de Industriales, el principal indicador, terminó con un descenso del 1,45 % o 239,11 puntos, hasta los 16.253,57 enteros, muy cerca de los valor mínimo de la jornada.

Cinco minutos después de la apertura, el Dow estaba subiendo en torno al 1 %, impulsado por la tendencia que anotaba el resto de los mercados y que, por ejemplo, terminó con un avance del 7,71 % en el principal indicador de la Bolsa de Tokio.

Pero la gran volatilidad registrada en Wall Street a lo largo de la jornada convirtió las alzas pronunciadas en caídas en los valores, sin razones aparentes para el cambio de dirección, al margen de un fuerte descenso en los precios del petróleo.

“Creo que el cambio de dirección tiene que ver con los precios del petróleo”, dijo a la cadena financiera CNBC el economista jefe de la firma Rockwell Global Peter Cardillo.

El precio del barril del petróleo de Texas (WTI), de referencia en Estados Unidos, que se había mantenido desde comienzos de mes entre los 45 y los 46 dólares, tuvo hoy un retroceso del 3,9 % y al cierre bajó hasta los 44,15 dólares.

“Esta es la volatilidad que vamos a ver estas semanas desde la Fed y China”, dijo, por su parte, el jefe de operadores bursátiles de la firma Convergex, Peter Coleman.

Se refería, por una parte, a los malos datos económicos difundidos en China que generaron fuertes descensos en las bolsas mundiales en las últimas semanas.

Y, por otra parte, aludía a la próxima reunión del Comité del Mercado Abierto de la Reserva Federal (Fed), que el 16 y 17 de septiembre analizará si revisa las tasas de interés, que están próximas al 0 % desde fines de 2008.

No hay opiniones firmes en Wall Street sobre lo que puede hacer la Fed en esa reunión de la semana próxima. Los intereses están bajos para responder con dinero barato a la crisis financiera que estalló en 2008 y animar la marcha de la economía.

Pero las señales, según los analistas, no son lo suficientemente firmes para que la Fed crea que se ha superado la fragilidad de la economía, lo que pone en duda que haya una decisión en septiembre, algo por lo que apostaba Wall Street hace meses.

La caída en los precios del crudo generó fuertes pérdidas en las empresas energéticas, que cedieron un 1,36 %, pero no fue el resultado peor sectorial, ya que los títulos de las empresas de salud retrocedieron un 1,43 %.

El comienzo de la sesión era promisorio. Por segundo día consecutivo, Wall Street apuntaba a niveles positivos, pero ya desde media hora después de la apertura comenzó a perder impulso, y el Dow Jones y el selectivo S&P 500 entraron a terreno negativo poco después de la media sesión.

En Asia, aparte del fuerte impulso de la Bolsa de Tokio, la Bolsa de Shanghái, la más importante de China, terminó con un avance del 2,29 %, en medio de anuncios de las autoridades de Pekín sobre nuevas medidas de estímulo de la economía.

Las bolsas europeas también se anotaban importantes ganancias, pero influidas por la inestabilidad de Wall Street comenzaron a reducir sus subidas, aunque los principales mercados del viejo continente terminaron en positivo.

El DAX 30 alemán subió un 0,31 %, el FTSE 100 británico avanzó un 1,35 %, el CAC 40 francés ganó un 1,44 % y el IBEX español subió un 1,74 %.