Austin (EE.UU.), 18 nov (EFE).- El Tribunal de Apelaciones Criminales de Texas (EE.UU.) autorizó a este estado sureño a proceder hoy con la ejecución de un preso suspendida horas antes por una instancia judicial inferior.

Raphael Holiday, de raza negra y de 36 años, fue condenado por prender fuego en el año 2000 a la vivienda de su expareja, Tami Wilkerson, ubicada en el condado de Madison (Texas), unas 100 millas (160 kilómetros) al norte de la ciudad de Houston.

Horas antes de la cita de Holiday con la inyección letal, un juez del condado de Madison, Hal Ridley, suspendió la ejecución al considerar que los abogados de oficio asignados al caso abandonaron la defensa de su cliente.

Estos abogados, James Volberding y Seth Kretzer, no presentaron la habitual solicitud de clemencia ante el gobernador de Texas, Greg Abbott, al considerar que era un procedimiento que solo podía generar “falsas esperanzas” en Holiday.

Tras la decisión tomada por Ridley, los abogados adscritos a la estatal Procuraduría General solicitaron al Tribunal de Apelaciones Criminales de Texas que anule ese fallo y autorice al verdugo de la cárcel de Huntsville (Texas) a proceder con la ejecución, una demanda aceptada por los magistrados.

En el incendio provocado por Holiday murieron tres menores: su hija Justice, de 18 meses, así como otras dos niñas que Wilkerson había concebido de relaciones anteriores: Jasmine y Tierra, de 5 y 7 años, respectivamente.

Holiday tenía una orden de alejamiento de las niñas y Wilkerson, quien lo había denunciado por abusar sexualmente de la pequeña Tierra.

La de Holiday es la última ejecución prevista para este año en Texas, que ya ha ejecutado a 12 reos en 2015.