Tokio, 4 nov (EFE).- El fabricante nipón de airbags Takata, cuyas averías en sus dispositivos han obligado a revisar millones de coches en todo el mundo, se depreció hoy un 13,4 por ciento en la Bolsa de Tokio después de que Honda anunciara que no utilizará más sus productos.

La decisión de Honda Motor llego además el mismo día en que la Administración Nacional para la Seguridad en la Carretera (NHTSA) de Estados Unidos anunció una multa de 70 millones de dólares para Takata por su negligencia a la hora de informar sobre los fallos de sus airbags.

La pena podría incrementarse en otros 130 millones de dólares y acumular así una multa récord en la historia de la automoción si no cumple lo exigido por el organismo y se detectan nuevos fallos.

El fallo se localiza en los airbags delanteros y provoca que éstos puedan abrirse con demasiada fuerza y proyectar fragmentos de metal del inflador a los ocupantes.

Este defecto del inflador se ha ligado con la muerte de al menos ocho personas en Estados Unidos y Malasia.

Honda, el fabricante japonés más dependiente de los productos de Takata, dijo hoy que ha tomado la decisión de dejar de utilizar sus airbags, tras estimar que la empresa “manipuló datos” de las pruebas de sus dispositivos.

Un total de 24,5 millones de airbags instalados en coches de Honda, el fabricante nipón que más dependía de Takata -que hasta ahora ostentaba una cuota de mercado global en torno al 20 por ciento- han sido llamados a revisión por esta avería.

Honda aseguró hoy también que ha incrementado el número de infladores de otros fabricantes para sustituir los defectuosos y que en el futuro podrá reemplazarlos “usando solo infladores de otros proveedores”.