San Francisco (EE.UU.), 19 abr (EFE).- El grupo de sindicalistas que lideraron el intento fallido de crear en un almacén de Amazon el que hubiera sido el primer sindicato de la empresa en EE.UU. presentaron este lunes una apelación al proceso de votación y acusaron a la compañía de haber mantenido una «conducta descaradamente ilegal».
«Presentamos objeciones formales y acusaciones de prácticas laborales injustas por la conducta descaradamente ilegal de Amazon durante la votación», indicó en un mensaje de Twitter el Sindicato de Minoristas, Mayoristas y Empleados de Tiendas, la organización a la que se habría afiliado el almacén si los sindicalistas hubieran logrado la victoria.
La votación en un almacén del estado de Alabama (sur), que se alargó durante varias semanas, generó una enorme expectación mediática, y los sindicalistas recibieron el apoyo público de senadores, tanto demócratas como republicanos, e incluso del propio presidente de EE.UU., Joe Biden.
Sin embargo, el escrutinio final, conocido a principios de abril, mostró que la mayoría de trabajadores eran contrarios al esfuerzo sindical y el «no» se impuso al «sí» por más del doble de los votos.
Ahora los sindicalistas acusan a Amazon ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB, en inglés) de haber intimidado a los trabajadores para que votaran en contra del sindicato con amenazas de despidos e incluso del cierre de la planta si la organización laboral salía adelante.
Además, recriminan a la empresa que solicitara la instalación de un buzón electoral dentro de una carpa en la zona de aparcamiento para empleados que, según los sindicalistas, se encuentra vigilada por cámaras de seguridad, de manera que la compañía podía controlar quién accedía a ella para emitir su voto.
«La campaña antisindicato de Amazon creó un ambiente de confusión, coerción y miedo a represalias. Por eso hemos presentado 23 objeciones a la elección y no descansaremos hasta que las voces de los trabajadores sean escuchadas de forma justa y bajo el amparo de la ley», apuntaron los sindicalistas.
Por su parte, la firma que dirige Jeff Bezos respondió con un comunicado en que acusó al sindicato de «tergiversar los hechos» en interés propio en lugar de «aceptar la elección de los trabajadores» y dijo estar preparada para afrontar la batalla legal que se avecina.