Miami, 29 jun (EFE).- La disidente cubana Rosa María Payá, que realiza los trámites para iniciar un juicio por la muerte de su padre, Oswaldo Payá, en la Corte Penal Internacional, reiteró hoy su «reto» el Gobierno de Cuba para que le deje hablar «cinco minutos» en el noticiero estelar de la Televisión nacional.

Payá habló con Efe desde La Haya (Holanda), donde está la sede de la Corte Penal Internacional (CPI), acerca de la reacción a las acusaciones formuladas contra ella desde ese noticiero, entre ellas la de «lucrarse» con la muerte de su padre.

El pasado martes, en un breve mensaje por Twitter lanzó un «reto» al Gobierno de Raúl Castro para que se le dé la oportunidad de hablar desde el mismo programa desde el que la periodista Liz Oliva Fernández la atacó por haber asistido al acto en Miami en el que el presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció cambios en la política hacia Cuba.

Hoy en declaraciones a Efe señaló que si le dieran ese tiempo no lo usaría para defenderse, porque no cree que «nadie en Cuba crea la palabra del oficialismo» y sus compatriotas «llevan 60 años condenados a un único discurso falaz, uniforme y vacío».

«Mis cinco minutos en televisión nacional servirían para contarles a todos los que aún no conocen sobre la nueva alternativa, sobre la propuesta de Cuba Decide para que recuperen su voz y cambiemos juntos y pacíficamente a un sistema plural y democrático a través de la realización de un plebiscito», dijo.

También indicó que le alcanzaría en ese espacio para responder a las alegaciones del régimen sobre el «asesinato» de su padre y presentar «las pruebas de la intervención de la seguridad del Estado en esos hechos».

Oswaldo Payá falleció en julio de 2012 junto al también disidente cubano Harold Cepero tras impactar contra un árbol el vehículo en el que viajaban y que conducía Ángel Carromero, dirigente de las juventudes del Partido Popular de España.

La familia de Payá insiste en que la muerte del disidente fue un asesinato orquestado por las autoridades cubanas.

Su hija señaló que el resto de sus «cinco minutos» los dedicaría a invitar «a todos los cubanos a ser parte de la solución y a trabajar juntos en la propuesta a favor de nuestro derecho a decidir nuestro destino, ante un régimen que no tiene nada que ofrecer aunque tenga todos los minutos de todos los canales de todos los medios de difusión».