Dylan Roof, el sospechoso de asesinar la noche del miércoles a 9 personas en una iglesia de Charleston, Carolina del Sur, confesó la masacre.

Roof admitió ante los investigadores que "quería iniciar una guerra racial", según reportó la cadena CNN al citar a autoridades estadounidenses.

Uno de los funcionarios precisó que el joven compró en abril el arma calibre .45 que usó en el tiroteo.

Un amigo de Roof dijo a ABC news que el hombre de 21 años pensaba “los negros iban a tomar el control del mudo”. Der acuerdo a Joey Meek, quien además era su roomate, Roff le contó que estaba planeando “algo grande en su intento de empezar una nueva guerra civil".

En tanto, la gobernadora de Carolina del Sur, Nikki Haley, manifestó en una entrevista que Roof debería ser condenado a muerte por sus actos, de ser encontrado culpable.

"Este es un estado perjudicado por el hecho de que nueve personas inocentes fueron asesinadas. Absolutamente, queremos para él (Roof) la pena de muerte", declaró Haley, y agregó que prefería que el joven enfrente cargos estatales, no federales.

Las víctimas asistían a un grupo de estudio bíblico en la iglesia metodista Emanuel en el centro de histórica ciudad sureña, cuando Roof disparó contra ellas.

De acuerdo a los testigos el sujeto estuvo en esa reunión por alrededor de una hora. Una foto tomada poco antes del tiroteo por Tvwanza Sander, una de las víctimas, y subida a la red social Snapchat, muestra a Roof sentado al rededor de una mesa.

Sander de 26 años fue la víctima más joven de esta matanza. Tambiém murieron: Cynthia Hurd, 54; Sharonda Singleton, 45; Myra Thompson, 59; Ethel Lance, 70; Susie Jackson, 87; the Rev. Daniel Simmons Sr., 74; y DePayne Doctor, 49