Washington, 17 abr (EFE).- El presidente de EE.UU., Barack Obama, acordó hoy con el primer ministro italiano, Matteo Renzi, aumentar su cooperación ante las «amenazas» extremistas provenientes de Libia, con el fin de evitar que el país africano se convierta en «un refugio seguro para operaciones terroristas».

En una conferencia de prensa conjunta después de reunirse con Renzi en la Casa Blanca, Obama aseguró que ambos están «profundamente preocupados» por el conflicto en Libia y apoyan los esfuerzos de la ONU «para formar un Gobierno de unidad».

«Dado el liderazgo de Italia en el Mediterráneo, el primer ministro y yo acordamos trabajar juntos de forma incluso más intensa que antes para alentar la cooperación ante las amenazas provenientes de Libia, incluida la creciente presencia del EI (Estado Islámico) allí», indicó Obama.

Desde hace meses, dos Gobiernos, uno en Trípoli y otro instalado en Tobruk, luchan por hacerse con el control del país y de sus vastos recursos naturales, situación que grupos yihadistas afines al autoproclamado EI aprovechan para ampliar su influencia y poder territorial.

Obama aseguró que, además de su cooperación bilateral, EE.UU. e Italia buscarán «más coordinación con otros aliados (internacionales) para determinar cómo podemos estabilizar lo que se ha convertido en una situación muy difícil y mortal».

El presidente estadounidense alertó de que los yihadistas del EI, a los que EE.UU. y otros países combaten militarmente en Irak y Siria, «han sido explícitos en su deseo de usar el caos dentro de Libia como posible justificación para colocar a parte de su personal allí».

No obstante, opinó que ese problema «no se va a poder resolver solo con unos pocos ataques con drones o unas pocas operaciones militares» en Libia.

«Este es un país que se ha roto en una serie de facciones tribales, con algunos elementos sectarios, y no hay un Gobierno central que funcione eficazmente. Así que tenemos que resguardarnos ante el uso de los territorios en Libia como un refugio seguro para operaciones terroristas, como hemos hecho en Somalia durante muchos años», explicó.

La respuesta, continuó Obama, «será tener un Gobierno que pueda controlar sus fronteras y trabajar» con la comunidad internacional, por lo que es necesario «combinar los esfuerzos» políticos y los dirigidos contra el terrorismo.

En ese sentido, afirmó que Estados Unidos alentará «a algunos de los países de dentro del Golfo (Pérsico) que tienen influencia sobre las facciones dentro de Libia a cooperar más», porque «en algunos casos han prendido las llamas del conflicto militar» en el país.

Renzi, por su parte, opinó que solo «las tribus» de Libia pueden resolver verdaderamente el conflicto, si «aceptan finalmente que deben avanzar hacia la estabilización y la paz».

Consideró, además, que hay que ver el conflicto en Libia como parte de un «contexto más amplio», que tiene que ver «con el riesgo de las infiltraciones de terroristas en (los países de) África».