Washington, 15 jul (EFE).- El presidente de EE.UU., Barack Obama, descartó hoy que su país pueda cooperar abiertamente con Irán en la campaña al grupo yihadista Estado Islámico (EI), un área donde muchos expertos apuntaban a un posible acercamiento después del acuerdo nuclear alcanzado este martes.

“No preveo una serie de acuerdos formales con Irán sobre cómo llevamos nuestra campaña contra el EI”, dijo Obama en una conferencia de prensa en la Casa Blanca.

Obama justificó esa decisión porque no cree que “en un futuro cercano”, Estados Unidos pueda “restablecer sus relaciones diplomáticas con Irán”, rotas en 1980.

No obstante, reconoció que “claramente, Irán tiene influencia en Irak” y que tiene sentido que el primer ministro iraquí, Haidar al Abadi, “se reúna y negocie con los líderes con Irán” como vecino.

No obstante, recordó que Irán “ha financiado milicias chiíes que en el pasado han matado a soldados estadounidenses” y que en un futuro “pueden llevar a cabo atrocidades” en comunidades suníes a las que lleguen.

Por eso, Estados Unidos comunica regularmente a Irak sus preocupaciones sobre las acciones de Irán, y su Ejército solo actuará en el territorio iraquí si está seguro de que las acciones militares en ese país están dirigidas por Abadi y no por otros poderes.

En cuanto a Siria, Obama reconoció que la guerra civil recrudecida por la acción del EI no podrá resolverse sin la aportación “de los rusos, los iraníes, los turcos y los aliados del Golfo” Pérsico.

“Para resolverlo, tiene que haber un acuerdo entre los principales actores de que esto no se va a solucionar en el campo de batalla”, sino a través de una negociación, afirmó.