Nueva York, 15 dic (EFE).- El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) aseguró hoy que hasta el pasado 1 de diciembre ningún periodista permanecía encarcelado en las Américas por ejercer la profesión, en una zona del mundo en la que este año fueron asesinados 12 profesionales de la información.

En un informe, la organización destacó el papel de Cuba, que según el CPJ era «uno de los países del mundo con la mayor cifra de periodistas encarcelados» en el año 2000, pero ahora «ha abandonado la política de recluir por períodos prolongados a blogueros y periodistas independientes».

Aun así, el comité alertó que esta cifra no indica que a lo largo del año no se produjeran encarcelamientos en el continente. Un ejemplo es un bloguero que estuvo encerrado durante cuatro meses en Brasil o el periodista y activista maya Pedro Canché, liberado en México en mayo pasado tras permanecer 272 días preso.

La organización de defensa de la libertad de prensa destacó que la última vez que pudo constatar que no había ningún periodista encarcelado en el hemisferio occidental fue en 2011.

El CPJ, que tiene su sede en Nueva York, asegura que hasta el 1 de diciembre había verificado 199 casos de periodistas presos en el mundo por su labor informativa, en comparación con los 221 de un año antes.

Por otro lado, la organización cifra en 47 los periodistas asesinados en 2015 en todo el mundo, de ellos 12 en el continente americano.

Para la organización, una de las claves para entender este contraste entre el continente americano y el resto del mundo es la aprobación de los Principios sobre Libertad de Expresión por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) el año 2000 y las campañas a favor de la libertad de prensa y expresión.

En este sentido, el comité recordó que, «gracias a los esfuerzos de la CIDH», el desacato ya no es delito en países como Paraguay, Costa Rica, Perú, Chile, Honduras, Panamá, Nicaragua, Uruguay y Bolivia.

Además, el informe indicó que Jamaica derogó las disposiciones penales sobre la difamación; México despenalizó la difamación en el ámbito federal y Argentina eliminó la calumnia y la injuria como delitos.