Houston7 de julio 2015.-  Una madre hispana residente de Houston, Texas se enfrenta a múltiples cargos por presuntamente golpear y casi matar de hambre a dos de sus hijos, a quienes solo alimentaba con un sánguche de mortadela al día, informó el canal abc11.

Sandra Anna Gonzáles se presentó el lunes en una corte de esa ciudad para enfrentar cargos por abuso de menores.

El caso salió a la luz el pasado otoño cuando un empleado de la escuela primaria Beneke reportó a la policía que un alumno se encontraba fuera del centro educativo y que no quería volver a casa porque su madre lo estaba abusando.

De acuerdo a las autoridades el niño, cuya identidad se mantiene en reserva, lucía “como un prisionero de guerra al que matan de hambre”.

El muchacho, que en ese entonces tenía 10 años de edad, dijo que él y su hermano eran obligado a lavar de rodillas los pies de su madre y que ésta les disparaba dispara con una pistola de aire comprimido. Cuando el muchacho se quitó la camisa, las autoridades pudieron observar contusiones y abrasiones en la columna vertebral y costillas. Además estaba gravemente desnutrido.

Un oficial visitó la casa de González, donde vivía con su novio y otros seis niños. En el lugar identificó un menor de 12 años de edad con lesiones similares y posible desnutrición. Los otros niños parecían estar en buen estado de salud.

Los hermanos contaron que sólo se les permitía comer un sánguche de mortadela al día y que eran encerrados en la lavandería, mientras que sus otros hermanos podían comer sin restricciones.

El niño de 10 años dijo a los oficiales que una vez su madre golpeó la cabeza de su hermano en la pared por robar comida de la despensa  y que después pintó su habitación para cubrir las manchas de sangre. Los chicos también dicen que se vieron obligados a arrodillarse en “semillas” todo el día como castigo.

González salió de la cárcel tras pagar su fianza.