Washington, 27 oct (EFE).- Los elevados costes de las llamadas a revisión y el debilitamiento de la demanda en Estados Unidos afectaron negativamente los resultados de Ford en el tercer trimestre del año, periodo en el que sus beneficios netos se redujeron un 56,1 %, según anunció hoy la compañía.

Ford informó que sus beneficios netos en los nueve primeros meses de 2016 ascendieron a 5.388 millones de dólares, un 2,1 % menos que en el mismo periodo de 2015. Pero en el tercer trimestre, los beneficios se situaron en 961 millones de dólares, un fuerte recorte con respecto a los del año pasado.

El fabricante justificó la caída de sus beneficios en el tercer trimestre por los 600 millones de dólares destinados a cubrir los costes de reparación de 2,4 millones de vehículos con puertas defectuosas y la caída de la demanda en casi todos los mercados pero especialmente Estados Unidos.

El director financiero de Ford, Bob Shanks, dijo durante una teleconferencia con medios de comunicación y analistas que la situación que le sucede a Ford es la misma «que lo que está pasando en Norteamérica».

En su principal mercado, las ventas de automóviles fueron 687.000 unidades en el tercer trimestre, 84.000 vehículos menos que en el mismo periodo de 2015.

La caída de la demanda, principalmente en Estados Unidos, supuso un descenso de los ingresos en la región de 1.900 millones de dólares, que se situaron en 21.800 millones de dólares, y de los beneficios antes de impuestos, que quedaron en 1.300 millones de dólares, con una caída del 55,1 %.

El debilitamiento de la demanda en Estados Unidos y los menores ingresos se unieron a los 600 millones de dólares que Ford cargó en el periodo por llamadas a revisión, en particular al de 2,4 millones de vehículos con puertas instaladas con cierres defectuosos.

Los costes de las llamadas a revisión -Ford anunció este miércoles otra nueva que afecta a más de 400.000 vehículos en Norteamérica-, se han convertido en un pesado lastre económico para los fabricantes de automóviles, especialmente desde que las autoridades federales estadounidenses han aumentado la vigilancia y multas a las empresas.

Ford señaló que una de las primeras consecuencias de la menor demanda en Estados Unidos será la reducción de su producción en el último trimestre del año.

El debilitamiento de Norteamérica se suma a las dificultades del sector en Suramérica, donde las pérdidas de Ford aumentaron un 30,9 % en el tercer trimestre, en comparación con el mismo periodo de 2015, y se situaron en 295 millones de dólares.

Ford explicó que la elevada inflación y las tasas de cambio desfavorables en Argentina, y los bajos niveles de ventas en Brasil, afectaron a sus resultados.

En conjunto, las ventas de Ford en la región durante el tercer trimestre se redujeron en 13.000 unidades para quedar en 89.000 vehículos.

La otra región que contribuyó a la disminución de las ganancias en el trimestre fue Oriente Medio y África, donde el fabricante estadounidense perdió 152 millones de dólares, un 47,4 % más que en 2015.

Pero en Europa y Asia Pacífico, la situación fue mejor.

En Europa, Ford ganó 138 millones de dólares, un 1.433 % más que en 2015 y el mejor resultado en el tercer trimestre desde 2007.

Y en Asia Pacífico, los beneficios fueron 131 millones de dólares, un 495,5 % de incremento.

En Europa, Ford dijo que aunque las ventas de automóviles más caros fueron inferiores a las registradas en 2015, las ventas de vehículos comerciales aumentó de forma acusada, lo que permitió el sexto trimestre rentable de forma consecutiva y el cuarto con mejoras de costes con respecto al periodo del año anterior.

En Asia Pacífico, Ford tuvo en el tercer trimestre sus mejores beneficios antes de impuestos desde 2011. En lo que va de año, Ford ha sumado 1.500 millones de beneficios en la región.

En un comunicado, Mark Fields, consejero delegado de Ford, afirmó que este trimestre la empresa cumplió con los «elementos clave» de su plan de crecimiento con la fortificación de su negocio central «gracias al lanzamiento de la nueva camioneta ‘pickup’ Super Duty, la transformación de Lincoln y la inversión en nuevas oportunidades».