Washington, 10 abr (EFE).- La subida de los precios de la gasolina, que aumentaron un 6,5 % respecto al mes anterior, el mayor avance desde septiembre de 2017, impulsó al alza el índice de precios al consumo (IPC) en marzo en EE.UU.

El IPC avanzó un 0,4 % en marzo en Estados Unidos y la tasa interanual aumentó al 1,9 %, informó este miércoles el Gobierno estadounidense.

El incremento de marzo es el segundo consecutivo después de tres meses anteriores en los que la inflación se mantuvo plana.

La cifra divulgada por el Departamento de Trabajo coincidió con las expectativas de los analistas.

La inflación subyacente, que excluye los precios de la energía y alimentos por su volatilidad, ascendió un 0,1 % en marzo, mientras que comparado con el mismo mes del año pasado bajó al 2 %.

La tasa interanual general del IPC aceleró notablemente su ritmo, ya que en febrero fue del 1,5 %.

Por su parte, la subyacente bajó su ritmo de incremento, al pasar del 2,1 % en febrero a 2 % en marzo.

Por productos o servicios, los precios de la energía subieron un 3,5 % en marzo, lo que representa aproximadamente el 60 % del aumento en el IPC el mes pasado, después de haber crecido un 0,4 % en el mes anterior.

Por su parte, el costo de los de los alimentos, alquileres y salud en EE.UU. avanzó un 0,3 % en todos los casos.

La buena salud del mercado laboral, con un índice de desempleo que cerró marzo en el 3,8 %, continúa impulsando el crecimiento de los salarios, que han aumentado un 3,2 % en los últimos 12 meses.

Así, el desempleo se encuentra en mínimos de hace casi 50 años.

El dato se conoce dos semanas después de que la Reserva Federal (Fed) celebrara su segunda reunión de política monetaria del año, en la que se mantuvieron los tipos de interés.

Desde comienzos de año, la Fed ha insistido en que optará por la paciencia a la hora de subir los tipos en EE.UU., actualmente en el rango entre el 2,25 % y el 2,5 %, ante la previsión de ralentización económica.

«Puede que pase un tiempo antes de que necesitemos ajustar la política monetaria», apuntó el 29 de marzo el presidente de la Fed, Jerome Powell, en una conferencia de prensa tras la reunión de dos días del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), en referencia a que no se produzcan más subidas del precio del dinero en EE.UU. en lo que resta de año.

«Es un gran momento para ser pacientes», agregó.

La Fed, no obstante, sí que sorprendió al retrasar sus pronósticos para la próxima subida del precio del dinero hasta al menos 2020 y rebajar las previsiones económicas.

En concreto, el banco central rebajó las perspectivas de crecimiento al 2,1 % este año, frente al 2,3 % proyectado en diciembre, así como las de inflación al 1,8 % comparado con el 1,9 % previo.

El banco central estadounidense, que cuenta con un doble mandato de estabilidad de precios y fomento del pleno empleo, tiene como objetivo de inflación el 2 % anual.

El próximo encuentro de la Fed está previsto para los próximos 30 de abril y 1 de mayo.

Los mercados recibieron la noticia del índice con optimismo y la bolsa de Wall Street abrió con ganancias, cuando el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, subía un 0,19 % minutos después del comienzo de la sesión, a la vez que el selectivo S&P 500 avanzaba un 0,23 % y el índice compuesto del mercado Nasdaq subía un 0,21 %.