Miami (EE.UU.), 29 may (EFE).- La Organización de Telecomunicaciones de Iberoamérica (OTI) inició hoy una reunión a puerta cerrada en Miami para discutir asuntos que van desde las amenazas a la libertad de expresión y la política migratoria de EE.UU. hasta la regulación de los servicios como Netflix.

EL secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, y la expresidenta de Costa Rica Laura Chinchilla están entre los participantes en esta reunión, la tercera contando con la que sirvió de escenario para el relanzamiento oficial de la OTI en 2016.

“Desde entonces hemos logrado generar un espacio de discusión y análisis de los medios de comunicación televisivos líderes”, señaló hoy a Efe Federico González Luna, director ejecutivo de la OTI.

Estas reuniones, que se celebran a puerta cerrada para asegurar “la mayor libertad en la discusión”, sirven para identificar problemas y también oportunidades, agregó.

El programa de trabajo se desarrollará el martes con participantes de los 31 integrantes de la organización, que son las principales empresas de contenidos y telecomunicaciones de habla hispana y portuguesa de 22 países de Iberoamérica y Estados Unidos.

El discurso de apertura estará a cargo de Emilio Azcarraga Jean, presidente de la OTI.

Además de los temas específicos de la industria, están en la mesa de discusión otros globales, “megatendencias” como los calificó González Luna, como son las amenazas a la libertad de expresión, con énfasis en los ataques a los periodistas y las regulaciones a través de leyes o disposiciones administrativas que coartan el ejercicio de ese derecho.

Almagro moderará una mesa de discusión sobre ese tema en la que intervendrán, entre otros Chinchilla y Matthew Sanders, presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).

Realmente la actividad periodística se ha hecho “peligrosísima” en nuestros países, indicó el director ejecutivo de la OTI, quien destacó “la total impunidad” que rodea a la mayoría de los responsables de los ataques a los comunicadores.

En cuanto a las regulaciones indicó que las normas que atentan contra la libertad de expresión son “vagas” y dejan “cabos sueltos”, pero los castigos a los que las infringen son por el contrario bien concretos.

“Esto se está haciendo cada vez más común y sistemático”, agregó.

Otro tema que se tratará en esta reunión es el impacto del endurecimiento de las políticas migratorias de EE.UU. y los planes fiscales de la Administración de Donald Trump.

Arturo Valenzuela, de la Universidad de Georgetown, María Rodríguez, de Florida Immigrant Coalition, y el cantante René Pérez (Residente) debatirán sobre ese asunto moderados por el periodista español Juan Luis Cebrián, del Grupo Prisa.

Respecto de los llamados servicios Over The Top (OTT), como Netflix, González Luna afirmó que los Gobiernos de la región no han avanzado lo suficiente en su regulación, porque “es complicado” y “no se sabe cómo hacerlo”.

Dentro de la OTI hay “consenso” en que se debe regular, pero no sobre cómo hacerlo, dijo González Luna, quien consideró que se debería ir en la dirección marcada por el Gobierno de Colombia, que ya empezó a regular los OTT y ha establecido un trato fiscal para ellos que no difiere del de los medios tradicionales o la televisión de pago.

Son empresas perfectamente identificadas que han jugado a su favor con el vacío legal que existe en torno a este asunto, pero ahora es necesario que paguen impuestos y se sometan a reglas como cualquier otra, indicó.

También se hablará de la necesidad de cerrar en la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual el capítulo relativo a la radiofusión, que no se ha podido culminar en 20 años de discusiones.

No es que exista una desprotección total, pues hay leyes nacionales y tratados internacionales, pero es necesario definir de una vez por todas los derechos de la propiedad intelectual en el campo de la televisión.

En cuanto a la caída de la publicidad en televisión, González Luna señaló que nadie en la OTI quiere “una crisis mayor de la televisión”.

La televisión “tiene mucha vida por delante, pero debe evolucionar motivada por las nuevas tecnologías y la nueva realidad comercial”, opinó.