Naciones Unidas, 19 abr (EFE).- El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, lamentó hoy el naufragio de un buque frente a las costas de Libia que ha dejado cerca de 700 desaparecidos y demandó a la Unión Europea (UE) una respuesta ante las repetidas muertes de inmigrantes en el Mediterráneo.

«Esta tragedia es sólo la última de una serie de incidentes en la última semana, en los que se ha informado de la muerte de otros cientos de migrantes y refugiados», señaló Ban en un comunicado de su portavoz.

Según el máximo responsable de Naciones Unidas, estas tragedias son «recordatorios urgentes de la necesidad fundamental de tener una fuerte capacidad de búsqueda y rescate en el Mediterráneo».

Ban animó además a la UE y a sus Gobiernos a «acelerar sus actuales esfuerzos para responder de forma global a la situación de aquellos que buscan refugio en sus fronteras».

«Con números récord de personas huyendo de la guerra y la persecución, hay más gente tratando de llegar a Europa en barco y se están perdiendo más vidas», recordó el diplomático coreano.

Según sus datos, si se confirman las últimas muertes, en lo que va de año habrán muerto en el Mediterráneo unas 1.600 personas, que se suman a las más de 3.500 que perdieron la vida en 2014.

«Esto hace al Mediterráneo la ruta más mortífera de las usadas por demandantes de asilo y migrantes», aseguró.

Ban, que destacó el impacto que el flujo masivo de inmigrantes está teniendo para Italia, subrayó que la respuesta internacional debe ser «colectiva» y llamó a la comunidad internacional a mostrar «solidaridad» y a compartir la carga en esta crisis.

Según recordó, la respuesta no debe limitarse a mejorar las labores de rescate, sino que debe garantizar el derecho al asilo al cada vez mayor número de personas que necesitan un lugar seguro.