Naciones Unidas, 24 abr (EFE).- El enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, defendió hoy la participación de Irán en las nuevas conversaciones que iniciará en mayo para buscar una solución política al conflicto sirio.

«Irán es un Estado miembro de la ONU, es un gran actor en la región y tiene influencia en Siria», apuntó De Mistura en una conferencia de prensa, en la que opinó que las Naciones Unidas tienen «el derecho de invitar a todos, incluido a Irán» al diálogo sobre Siria.

En anteriores intentos diplomáticos la presencia del país persa, aliado del régimen de Bachar al Asad, fue siempre motivo de polémica.

En enero de 2014, la ONU invitó a Irán a la llamada conferencia de «Ginebra 2» sobre Siria, pero poco después retiró esa oferta al considerar que Teherán no aceptaba las bases de la reunión.

En esta ocasión, en lugar de una conferencia con todas las partes, De Mistura ha decidido organizar una serie de encuentros por separado con distintos actores, en un intento de revivir las perspectivas de una solución política.

El diplomático italiano, que hoy se reunió a puerta cerrada con el Consejo de Seguridad, dijo que para finales de junio espera tener un análisis sobre los posibles puntos de convergencia, que trasladará al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, para que decida cómo proceder.

Según De Mistura, por ahora no hay indicaciones de que el proceso político pueda tener éxito, pero defendió que la comunidad internacional está obligada a volver a intentarlo.

«No podemos simplemente esperar», insistió el representante de la ONU, que recordó las graves consecuencias para la población que está teniendo el conflicto, un aspecto que el Consejo de Seguridad abordó también hoy en una reunión previa.

Aunque ahora se centrará en esta nueva ronda de conversaciones, De Mistura aseguró que su anterior iniciativa centrada en impulsar una tregua en la ciudad de Alepo sigue sobre la mesa, a pesar de que hasta ahora no ha tenido éxito.