Washington, 27 abr (EFE).- La nueva fiscal general de EE.UU., Loretta Lynch, informó hoy al presidente, Barack Obama, sobre los disturbios ocurridos en Baltimore (Maryland) cuando cientos de jóvenes se enfrentaron a la policía tras el funeral de Freddie Grey, quien murió el pasado 19 de abril bajo custodia policial.

«La fiscal general Lynch aseguró al presidente que continuaría vigilando los acontecimientos en Baltimore y que el Departamento de Justicia está listo para ofrecer cualquier asistencia que sea necesaria allí», señaló la Casa Blanca en un breve comunicado.

El Departamento de Justicia inició una investigación sobre las circunstancias de la muerte de Gray.

Apenas horas después de jurar el cargo ante el vicepresidente estadounidense, Joseph Biden, y convertirse en la primera fiscal general negra de EEUU, Lynch deberá encarar un nuevo episodio de disturbios y protestas por la muerte de un joven negro mientras estaba bajo custodia policial.

En la nota, la oficina presidencial agregó que Obama también había hablado con la alcaldesa de la ciudad, Stephanie Rawlings-Blake, sobre los hechos de Baltimore, ciudad ubicada a apenas 60 kilómetros de Washington.

«La alcaldesa informó al presidente sobre las tareas para enfrentar las manifestaciones y mantener la paz en la ciudad», señaló el comunicado.

Al menos siete agentes del orden se encuentran heridos de consideración, mientras el nivel de violencia ha aumentado con el paso de las horas, lo que ha provocado que incluso el gobernador de Maryland, el republicano Larry Hogan, haya puesto en alerta a la Guardia Nacional para que esté preparada en caso de que sea necesaria su intervención.

Este nuevo caso ha reabierto las heridas entre la comunidad negra, que tras la muerte de Michael Brown en Ferguson (Misuri) el pasado agosto, denuncia que existe un notorio uso desproporcionado de la fuerza por parte de los agentes policiales con la población negra, y ha salido a las calles a manifestarse.