Miami (EE.UU.), 6 ago (EFE).- La familia del colombiano Israel Hernández-Llach, quien murió hoy hace dos años tras recibir una descarga de una pistola eléctrica de un policía en Miami Beach (EE.UU.), señaló que “no descansará hasta que haya cambios en los procesos policiales” y en “las políticas de uso” de dichas armas.

Israel Hernández, padre del joven, dijo hoy a Efe que seguirán luchando hasta que se efectúen “modificaciones en las políticas de uso de pistolas Taser”.

Familiares, amigos y activistas realizarán esta noche una misa por el segundo aniversario de la muerte del joven de 18 años.

Hernández-Llach, de 18 años, murió de un paro cardíaco el 6 de agosto de 2013 tras recibir un disparo de una pistola Taser por parte del policía Jorge Mercado cuando fue sorprendido por varios agentes pintando un grafiti en un local desocupado de Miami Beach.

“Vamos a ir hasta las últimas consecuencias para que se establezca la verdad y la justicia en este caso”, expresó hoy Hernández.

La fiscal estatal de Miami-Dade, Katherine Fernández Rundle, anunció a finales de julio la decisión de no presentar cargos contra Jorge Mercado, el policía responsable de la muerte de Hernández, al considerar que “estaba legalmente justificado el uso de la fuerza” por parte del agente.

Tras la decisión, la Cancillería de Colombia anunció que revisará la decisión de la Fiscalía de EE.UU..