Naciones Unidas, 1 jun (EFE).- Bolivia asumió hoy la presidencia mensual del Consejo de Seguridad de la ONU, un puesto desde el que centrará especial atención en la resolución de los conflictos y la construcción de la paz y la seguridad internacional.

Dentro de esa prioridad destacan dos sesiones organizadas por Bolivia en junio, uno sobre diplomacia preventiva y aguas transfronterizas y otro sobre el conflicto entre Israel y Palestina.

La primera, que tendrá lugar el próximo martes, estará encabezada por el presidente de Bolivia, Evo Morales, y girará en torno al uso del multilateralismo como forma de resolver y prevenir conflictos y hacer frente a las amenazas a la seguridad global.

El embajador boliviano ante la ONU, Sacha Llorenti, aseguró en una rueda de prensa que es “un privilegio” para su país representar a los Estados miembros este mes, durante el cual se proponen ser “transparentes” en su gestión y “absolutamente fieles” a los principios de la carta de Naciones Unidas.

Otra sesión importante convocada por Bolivia estará dedicada al conflicto en Oriente Medio con motivo del 50 aniversario del comienzo de la ocupación israelí en los territorios palestinos, un tema al que Llorenti se refirió como “uno de los más grandes fracasos” de la organización.

“La reunión no tiene como objetivo provocar ni perjudicar las conversaciones (que pueda haber entre palestinos o israelíes), sino hacer un llamado a la paz y a la reconciliación y recordar que ya han pasado 50 años (desde el comienzo de la ocupación israelí)”, aseguró el embajador al respecto.

En la misma línea, Bolivia ha convocado un debate abierto sobre la no proliferación de armas químicas, biológicas y nucleares, el próximo 28 de junio, en el marco de la resolución 1540, cuyo comité también preside esta misma nación.

Llorenti, sin embargo, dijo que de momento no está convocada una reunión para analizar el proyecto de resolución que está circulando para condenar las pruebas balísticas y nucleares de Corea del Norte y aprobar nuevas sanciones contra el régimen de Pyongyang.

Asimismo, el Consejo de Seguridad presentará el 8 de junio un informe sobre medidas de contraterrorismo en la lucha contra los grupos terroristas Estado Islámico (EI) y Al Qaeda.

Llorenti explicó que durante este mes su país estará especialmente pendiente del conflicto en Yemen, que define como “la peor crisis humanitaria” debida a factores causados por el hombre y que considera un tema “prioritario” para el Consejo.

Además, anunció que miembros del Consejo de Seguridad visitarán Haití del 22 al 24 de junio para evaluar el cierre de la misión de la ONU en esa nación, previsto para octubre, y reunirse con las autoridades haitianas, tras 13 años de presencia en el país.

Dentro de los temas que se analizarán este mes se encuentran también la situación en Siria y Libia, que suele revisar periódicamente el Consejo de Seguridad y que de nuevo este mes formarán parte de la agenda promovida por Bolivia.

Por otro lado, el embajador boliviano no quiso pronunciarse sobre la crisis política de Venezuela y el posible papel que pueda tener el Consejo de Seguridad, ya que “no es un asunto que le corresponda” a ese órgano.

Bolivia accedió como miembro no permanente al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en enero de este año, un puesto que no ocupaba desde 1979 y que ejercerá hasta finales de 2018.

De la mano de Evo Morales, el país latinoamericano ha denunciado repetidamente en los últimos años las carencias democráticas del Consejo de Seguridad de la ONU, una postura crítica desde la cual desea promover la conciliación y el diálogo entre los países miembros.