Washington, 15 ene (EFE).- El secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, llegará este sábado a Viena para conversar con representantes de Irán y de la Unión Europea (UE) sobre los avances para la implementación del acuerdo multilateral sobre el programa nuclear iraní, informó hoy el Departamento de Estado.

Kerry se reunirá en Viena con el ministro de Exteriores iraní, Mohamed Yavad Zarif, y con la jefa de la diplomacia de la UE, Federica Mogherini, explicó el portavoz del Departamento de Estado, Mark Toner, en un comunicado.

«Todas las partes han seguido haciendo avances constantes hacia el día de la implementación del plan de acción conjunto, que asegurará la naturaleza exclusivamente pacífica del programa nuclear de Irán», añadió Toner.

Kerry dijo esta semana que el día de la implementación del acuerdo, a partir del que Irán podrá empezar a recibir un alivio de las sanciones internacionales, llegará «muy pronto, probablemente en los próximos días».

Para que el acuerdo alcanzado en julio pasado pueda implementarse, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que depende de la ONU, debe confirmar la verificación completa de todas las exigencias expuestas en el pacto entre Irán y el Grupo 5+1 (EE.UU., Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania).

El portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, afirmó hoy que Estados Unidos no levantará sus sanciones a Irán hasta tener claro que el OIEA ha verificado todos los pasos a los que las autoridades iraníes se comprometieron bajo el acuerdo nuclear.

«Hay pasos importantes que se han comprometido a dar, y no recibirán ningún tipo de alivio de sanciones hasta que el OIEA haya podido verificar independientemente que esos pasos se han completado», añadió Earnest.

El portavoz subrayó que es posible que Irán haya logrado ya completar todos esos pasos, pero la Casa Blanca quiere tener el visto bueno del OIEA para asegurarse de que los iraníes no están «saltándose nada».

Una vez que la Casa Blanca tenga la garantía del OIEA, se espera que levante sus sanciones relacionadas con el programa nuclear de Irán, lo que según Earnest dará acceso a Irán a «entre 50.000 y 100.000 millones de dólares» en reservas que ahora están bloqueadas en bancos extranjeros.

El acuerdo nuclear prevé una reducción sustancial de las capacidades nucleares de Irán durante períodos de entre 10 y 25 años, a cambio del levantamiento de las sanciones y medidas punitivas como el embargo petrolero de los europeos.

Con el acuerdo de Viena, el período mínimo teórico para que Irán pueda hacerse con una bomba nuclear ha sido alargado hasta al menos 12 meses, lo que daría suficiente tiempo a las potencias para reaccionar en caso de una ruptura iraní del tratado.