Washington, 21 abr (EFE).- El secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, celebró hoy la «enorme transformación» ocurrida en Latinoamérica en los últimos 20 años, en una reunión en la que el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, también defendió los resultados de la estrategia de seguridad en su país.

Kerry puso como ejemplo de la transformación ocurrida en la región el «histórico» encuentro en Panamá en la Cumbre de las Américas entre los presidentes de Cuba, Raúl Castro, y de EE.UU., Barack Obama, y señaló que en Latinoamérica los «jóvenes están más preocupados ahora por el futuro que por el pasado».

«La vasta mayoría en la región están menos preocupados por lo que ocurrió que por lo que es y ocurrirá en el futuro (…) Y tienen altas expectativas sobre lo que los Gobiernos pueden ofrecer», señaló Kerry en la Conferencia de las Américas, evento anual que organiza el Departamento de Estado en su sede de Washington.

En esta ocasión, el encuentro se produjo apenas una semana después de la VII Cumbre de las Américas, celebrada en Panamá, y en la que por primera vez desde la fundación de esta cumbre en 1994 acudieron todos los países de la región, incluida Cuba.

«En los últimos 20 años desde la primera Cumbre, un enorme proceso de reconciliación y transformación ha tenido lugar», remarcó Kerry.

Obviamente, el jefe de la diplomacia estadounidense no dejó de comentar los contenciosos y tensiones aún pendientes en la región y se refirió a aquellos que siguen centrados en «antiguas peleas».

Es el caso de las controvertidas relaciones entre Venezuela y EE.UU., plagadas de acusaciones por parte del Gobierno venezolano sobre la participación del Ejecutivo estadounidense en planes desestabilizadores y las consiguientes sanciones a funcionarios venezolanos impuestos en marzo por el presidente Obama.

Después de reconocer la existencia de unas «graves tensiones» en los últimos años», Kerry aseguró que «EE.UU. sigue abierto a continuar encarando nuestras diferencias con Venezuela e intentar encontrar áreas en común».

Otro punto clave de la agenda regional son las conversaciones entre el Gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), «un proceso con el que EE.UU. está completamente comprometido», indicó el exsenador demócrata.

De hecho, en una entrevista con Efe durante la jornada de discursos, la principal responsable de EE.UU. para Latinoamérica, Roberta Jacobson, aseguró hoy que su país respalda la idea del presidente colombiano, Juan Manuel Santos, de poner plazos a las negociaciones de paz.

Jacobson indicó que hay «urgencia» para acabar el proceso y «no prolongarlo», poco después de que un ataque perpetrado el pasado miércoles por las FARC en el suroeste de Colombia, donde murieron 11 soldados, haya vuelto a poner en duda los avances en el proceso.

Por otro lado, como orador principal de la conferencia intervino el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, quien defendió que la estrategia de seguridad «ha dado resultados» en el país centroamericano, uno de los más violentos del mundo.

Hernández afirmó que la relación «franca» que mantiene con el Gobierno estadounidense tiene «mucho que ver» con la «disminución de actos delictivos» en el país centroamericano.

«Nuestra estrategia global de seguridad ha dado resultados. En 18 meses hemos podido reducir de forma dramática la tasa de homicidios por cada 100.000 habitantes en más de 20 puntos», sostuvo el presidente hondureño.

Sobre la situación en Centroamérica, Kerry consideró que la clave es ofrecer «oportunidades económicas» en sus propios países a las nuevas generaciones de centroamericanos, y destacó la iniciativa de la Administración Obama de solicitar 1.000 millones de dólares al Congreso de EE.UU. para El Salvador, Honduras y Guatemala.

En el encuentro también participó el secretario de Energía de EE.UU., Ernest Moniz, quien abogó por la necesidad de apostar por las energías renovables y la interconexión regional como un modo de hacer frente las crecientes necesidades de suministro.

Finalmente, el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, apuntó el desafío económico que encara la región tras años de bonanza, para lo que urgió a profundas reformas estructurales en «materia de productividad, integración comercial, e innovación» para sumar a Latinoamérica a las «cadenas de suministro global».