Los Ángeles, 29 sep (EFEUSA).- Con la máxima de que la belleza está en el interior, Karen Crespo, una enfermera de Los Ángeles a la que le amputaron sus brazos y piernas, anima a las personas que han perdido alguna parte de su cuerpo a reintegrarse a la sociedad, y su ejemplo fue desfilar durante la Semana de la Moda de Nueva York.

“No todo es acerca de las apariencias, mi percepción de la belleza es el llegar a conocer a una persona por dentro porque lo que usted ver por fuera no es lo que eres por dentro”, dijo a Efe Karen Crespo, de 31 años.

La vida de Crespo cambió hace tres años cuando sintió que se había resfriado. Dos horas después, ella ya no sentía las piernas.

A sus 28 años, esta inmigrante fue diagnosticada con meningitis bacteriana, la enfermedad se había propagado por su cuerpo, y la única forma de intentar salvarle la vida era amputarle sus cuatro miembros, y aún así el médico le advirtió que las probabilidades eran pocas.

“Tenia menos del 10 % de probabilidad de supervivencia y esa fue la razón por la que los doctores hicieron lo que tenían que hacer”. explica.

Crespo sufrió dos ataques al corazón, estuvo quince días en coma y más de cinco meses en la Unidad de Cuidados Intensivos.

Sin embargo, el apoyo incondicional de su familia y amigos y su propia fuerza espiritual la hizo dar la lucha y comenzar una dura batalla para rehabilitarse, poder usar prótesis y una silla de ruedas.

“La transición fue muy difícil, por que claro que tú te quieres sentir hermosa, sentir amada, y te pones a pensar será que un futuro novio o esposo me aceptará por quién soy o será que nunca va a suceder”, recordó.

Otra prueba le habría de llegar a Crespo. En noviembre de 2013, alguien le robó las prótesis que habían sido hechas a su medida. “Me robaron mi nueva vida”, dijo.

Sin embargo, la forma de ver el día a día ya había cambiado para Karen. “Creo que como cualquier otra persona tomaba las cosas por hecho, caminar, comer por ti mismo y ahora no las tomo por hecho, porque yo las perdí”, señaló.

Y fue su capacidad de agradecer por cada cosa buena que observaba la que llevó a esta hispana a mandar un correo electrónico a la diseñadora Carrie Hammer, en el que le agradecía haber incluido en su colección de otoño a una modelo en silla de ruedas.

En respuesta, Hammer invitó a Crespo a participar en uno de los desfiles de la pasada Semana de la Moda de Nueva York, que se celebró a inicios de este mes.

De todas las cosas que esta joven pensó hacer en su vida nunca se imaginó que fuera a participar en un evento de esta categoría.

La mujer decidió aceptar el reto de convertirse en una de las primeras mujeres con prótesis en piernas y brazos en caminar por una pasarela en uno de los eventos más importantes de la moda.
El vestido rojo estaba hecho a su medida y ella se sintió tan confortable con esta pieza que por primera vez en tres años usó una prenda que dejaba ver sus piernas.

Crespo explicó que ese día se sintió hermosa. Fueron ocho personas las que la maquillaron y la ayudaron a vestirse y le hicieron entender que las cicatrices de su rostro son bellas porque son el reflejo de una mujer valiente.

“La semana de la moda es más que solo moda, es un tiempo para reunirse, para conocer con otras personas, otros ejemplos a seguir.” relató.

Fue de esta experiencia que nació la idea de enseñar a la gente sobre el concepto de belleza y del positivismo.

“Solo tengo que mirar todas las cosas de manera positiva, para que yo pueda seguir adelante y tomar las cosas día a día”, afirmó.

Pero no es sólo el concepto de belleza por el que esta mujer quiere luchar, también está tratando de llamar la atención sobre la meningitis, una enfermedad de muy fácil contagio pero desconocida para muchos.

Quiere enseñar a la gente que algunas clases de meningitis bacteriana son contagiosas y se pueden transmitir por el aire.

La joven no sabe cómo contrajo la bacteria y quiere alentar a las autoridades de salud a educar sobre esta enfermedad que puede ser mortal.

Los retos que Crespo se impone van con el día a día. Sin embargo, quiere que su mensaje perdure.

“El problema no es tan grande como tú crees que es, yo creo que con apoyo se superar cualquier obstáculo en la vida”.