Miami, 19 jun (EFE).- El continuo ascenso de los casos, que este viernes se incrementaron en 3.822, el aumento de las hospitalizaciones y más contagios del coronavirus SARS-CoV-2 entre personas menores de 44 años causan alarma en Florida, donde al mismo tiempo la reapertura avanza y hasta los clubes nudistas han abierto.

El nuevo récord de casos nuevos, que rompió el establecido el jueves (3.207) eleva a 89.748 los contagios acumulados desde el 1 de marzo, según el Departamento de Salud estatal. Las muertes se sitúan en 3.041.

Las cifras están yendo en «la dirección equivocada». La gente se está contagiando, es algo «muy real» y «no tiene que ver con el aumento de las pruebas», señaló Aileen Marty, especialista en enfermedades infecciosas de la Florida International University, una de las voces que desde la ciencia está haciendo sonar las alarmas.

El gobernador de Florida, el republicano Ron DeSantis, atribuye la tendencia alcista de casos al aumento de las pruebas de la COVID-19 en todo el estado -a día de hoy suman 1.512.315- y no ceja en sus planes de hacer que Florida se vuelva a «poner de pie».

SUENAN LAS ALARMAS

Sin embargo, los científicos señalan que no es a las pruebas donde hay que mirar sino al número de hospitalizaciones y al porcentaje diario de resultados positivos a las pruebas.

Según el informe del Departamento de Salud, desde el comienzo de la pandemia ha habido 12.774 ingresos hospitalarios, es decir 197 más que ayer, y el porcentaje de positivos está en 5,9, cuando a comienzos de semana estaba en 5,3.

Según el portal de la COVID-19 de la Comunidad de Florida, una alternativa al del Departamento de Salud, aunque los datos provienen igualmente de entidades oficiales, solo 1.395 de las 6.000 camas en unidades de cuidados intensivos existentes en el estado estaban disponibles hoy.

En unas declaraciones al canal Local 10, la especialista Aileen Marty dijo que hasta «hace un par de semanas» Florida no solo había logrado aplanar la curva sino que estaba ya en la parte baja, pero ahora empezó a subir en vez de bajar.

Las causas, según Marty, son un «montón de eventos» y que «mucha gente se olvidó de lo serio y peligroso que es este virus o está cansada de todo esto, y dejó de hacer las cosa que tenemos que hacer para evitar subir de nuevo».

LLEGA EL TURNO DE LOS JÓVENES

Marty hizo mención al «alarmante» número de personas del grupo de 35 a 44 años que están dando positivo en los test y acudiendo a los hospitales en una proporción que no se había visto en los primeros tiempos de la pandemia en Florida.

No dio cifras, pero mencionó el hecho de que la edad media de los contagiados en el foco principal de la pandemia, que son los condados de Miami-Dade, Broward y Palm Beach, esté entre los 42 y los 48 años, todos por debajo de 50 años, cuando a comienzo estaban todos por arriba.

El récord en el número de casos nuevos de hoy significa un aumento del 19 % respecto al jueves y ahonda la preocupación causada por una proyección del modelo elaborado por científicos del Children’s Hospital de Filadelfia y la Universidad de Pensilvania que indica que Florida puede ser «el próximo gran epicentro de transmisión de coronavirus».

Jay Wolfson, de la cátedra de salud pública de la University of South Florida (USF), opinó en declaraciones a medios de Tampa que en este estado se podría llegar a «entre 6.000 y 18.000 nuevos casos al día para la segunda semana de julio».

En Miami- Dade, el condado de Florida con más casos y muertes, los primeros crecieron este viernes en 522 y llegaron a 24.376, de ellos 864 mortales.

En Broward hubo 337 casos nuevos, lo que coloca el acumulado en 10.448, de ellos 367 mortales, y en Palm Beach la cuenta de casos subió a 10.116 tras sumar 262 casos nuevos y los decesos llegan a 464.

Los casos nuevos en estos tres condados suman 1.121, lo que indica que el COVID-19 se está extendiendo por partes de Florida que al principio no fueron muy afectadas.

LA VIDA SIGUE IGUAL PERO CON MASCARILLAS

Es el caso del condado Seminole, que ha pasado de menos de cinco a más de 30 casos nuevos diarios, y donde las autoridades reclaman a la población que mantenga la distancia de seguridad y no deje de llevar la boca y la nariz tapadas.

En otros lugares de Florida como el condado Orange, al que pertenece Orlando, la ciudad de los parques temáticos, es obligatorio usar mascarilla en espacios públicos.

El alcalde de Miami-Dade, el republicano Carlos Giménez, calificó en las últimas horas de «preocupante» que hayan repuntado los ingresos hospitalarios y anunció que se va a extremar el control para que los negocios cumplan con las medidas de seguridad fijadas y a castigar a los infractores, pero descartó la posibilidad de dar marcha atrás en la reapertura.

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