Austin (EEUU), 23 abr (EFE).- El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, empezó hoy en Dallas una visita fugaz al estado de Texas, epicentro de la crisis migratoria que en 2014 involucró a miles de menores de ese país centroamericano.

Hernández mantuvo a primera hora un desayuno con el alcalde de Dallas, Mike Rawlings, y más tarde será recibido por el gobernador de Texas, Greg Abbott, en su residencia de Austin.

Abbott es uno de los promotores de la política de seguridad fronteriza desarrollada en los últimos meses por Texas, que ya implica el despliegue de la Guardia Nacional a lo largo de los puntos más calientes de la frontera y que prevé invertir millones de dólares en nuevos equipos y efectivos.

Honduras, así como El Salvador y Guatemala, los otros dos países más afectados por la crisis migratoria, además de México, han mostrado su disconformidad con esa militarización.

De hecho, en una visita a la frontera en agosto pasado, la canciller hondureña, Mireya Agüero, se mostró «preocupada» por la «seguridad» de los inmigrantes ante la presencia de un cuerpo militar asumiendo funciones civiles.

En Dallas, el alcalde Rawlings obsequió al presidente Hernández un balón y una camiseta del equipo local de baloncesto, los Dallas Mavericks, con el dorsal número 41 que ostenta la estrella alemana Dirk Nowitzki.

Más tarde, Hernández participó de una reunión con empresarios locales, a los que animó para que inviertan en Honduras.

Por su parte, la primera dama, Ana G. de Hernández, mantuvo un encuentro con representantes de la comunidad hondureña en la ciudad.

Este miércoles, en Washington, Hernández destacó que la migración de menores hondureños hacia Estados Unidos ha bajado más de un 75 % este año y aseguró que la tendencia es «que disminuya más».

Durante el pasado año fiscal algo más de 18.000 menores no acompañados procedentes de Honduras cruzaron la frontera con Estados Unidos, mientras que en los primeros seis meses de este año la cifra es de 1.549, según cifras del Departamento de Seguridad Nacional.

Texas, con más de 2.000 kilómetros de frontera con México, concentra la mayoría de cárceles para inmigrantes, centros de detención para familias inmigrantes y albergues para niños inmigrantes del país.

Tras su reunión con Abbott, Hernández viajará a Florida, donde concluirá la visita a Estados Unidos que comenzó el pasado lunes en Washington.