San Juan, 5 oct (EFE).- El hundimiento en aguas de Bahamas del carguero «El Faro», que se dirigía a San Juan con mercancía, ha revivido la inquietud en Puerto Rico ante posibles problemas de suministro de alimentos y el debate sobre su fuerte dependencia de las importaciones.

El portavoz de asuntos corporativos de la cadena Walmart, Iván Báez, dijo hoy que tomará dos semanas la normalización del flujo de mercancía hacia la isla a causa del naufragio de «El Faro», embarcación que traía cargamento para la compañía, que cuenta con tiendas repartidas por toda la isla.

Las declaraciones de Báez a medios locales se producen el mismo día en que la Guardia Costera de Estados Unidos confirmó el hundimiento del buque de carga que salió de Florida con 33 ocupantes, 28 de ellos estadounidenses y 5 polacos, y que desapareció al este de las Bahamas el pasado jueves al entrar en la zona de influencia del huracán Joaquín.

Báez subrayó que, no obstante, no hay motivo para que la población se preocupe, ya que en breve se espera la normalización en el flujo de llegada de mercancía a la isla.

El directivo señaló que «El Faro» traía en sus bodegas mercancía general, alimentos no perecederos y cerca de 300 vehículos.

La posibilidad de que el hundimiento de «El Faro» cause problemas de suministro fue hoy tema de debate en los medios de la isla, que volvieron a poner de relieve el asunto del aislamiento y fragilidad a la que se expone Puerto Rico, territorio que importa cerca del 85 % de los alimentos que consume, que en su gran mayoría llegan de Estados Unidos.

El presidente de la Asociación de Agricultores de Puerto Rico, Héctor Iván Cordero, había solicitado al Gobierno una mayor atención al sector, tras denunciar problemas de suministro en caso de incomunicación marítima con el exterior.

El presidente de la Comisión de Agricultura, Seguridad Alimentaria, Sustentabilidad de la Montaña y de la Región Sur del Senado de Puerto Rico, Ramón Ruiz, dijo sobre el asunto en febrero que Puerto Rico tiene un problema en materia de seguridad alimentaria por su fuerte dependencia de las importaciones.

Anunció entonces la inversión de más de 40 millones de dólares en dos años para que la importación de alimentos se reduzca a un 70 %, frente al 85 % actual.

En marzo pasado la naviera Horizon Lines dejó de operar en la isla, iniciativa justificada por la compañía por la supuesta falta de perspectivas del negocio y un panorama económico incierto en Puerto Rico.

La salida de Horizon Lines dejó el servicio de transporte de mercancías entre EE.UU. y Puerto Rico en manos de las compañías Crowley, Sea Star Line, Trailer Bridge.

Críticos con la situación actual señalaron entonces que el problema es consecuencia de la Ley de Cabotaje de Puerto Rico, que impide la entrada de barcos que no sean de tripulación, bandera y fabricación estadounidense.

Más del 90 % de la mercancía que llega a Puerto Rico tiene como origen el Puerto de Jacksonville (Florida), desde donde zarpó «El Faro», una región que puede sufrir huracanes al igual que Puerto Rico.

La Ley de Cabotaje se aplica en Puerto Rico desde 1900, cuando el Congreso de EE.II. aprobó la primera ley orgánica, la Ley Foraker.

La Guardia Costera de Estados Unidos informó hoy del hallazgo de un cadáver en la zona donde desapareció el pasado jueves un carguero «El Faro» con 33 personas a bordo, tras el paso del huracán Joaquín por el archipiélago de Bahamas.