Washington, 26 oct (EFE).- Estados Unidos y México mantendrán mañana en la capital mexicana una nueva sesión de su diálogo bilateral sobre derechos humanos, un mecanismo periódico en el que los vecinos conversan sobre sus preocupaciones mutuas, informó hoy el Departamento de Estado.

El secretario de Estado adjunto de EE.UU. para Democracia, Derechos Humanos y Asuntos Laborales, Tom Malinowski, viajó a la Ciudad de México para copresidir la octava ronda de ese diálogo, junto a la embajadora estadounidense en ese país, Roberta Jacobson.

La delegación mexicana estará liderada por el subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Cancillería mexicana, Miguel Ruiz Cabañas, según indicó el Departamento de Estado en una breve nota.

Durante su visita a México, Malinowski también se reunirá con representantes de la sociedad civil mexicana, añade el comunicado, que no identifica a esas organizaciones.

La última ronda del diálogo bilateral sobre derechos humanos tuvo lugar en Washington en octubre de 2015, y en él Estados Unidos reconoció varios «avances» en México, entre ellos el acuerdo con el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) para examinar el caso de los 43 estudiantes desaparecidos en 2014.

En abril pasado terminó el mandato del GIEI, que acusó al Gobierno mexicano de obstaculizar su trabajo, y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) creó desde entonces un nuevo mecanismo para evaluar la investigación en el caso de Ayoztinapa.

Estados Unidos ha evitado criticar abiertamente la investigación sobre ese caso, y en los últimos meses ha dado señales de haber superado algunas de sus preocupaciones sobre los derechos humanos en México.

A comienzos de este mes, el Departamento de Estado anunció que otorgaría a México una porción de fondos de la Iniciativa Mérida que había bloqueado en 2015 por sus preocupaciones sobre la situación de los derechos humanos en el país.

Al anunciar ese desembolso, el portavoz del Departamento de Estado, John Kirby, reconoció que aún hay «graves desafíos en derechos humanos» en México, pero aseguró que el Gobierno mexicano ha hecho un «esfuerzo ambicioso para modernizar y reformar sus sistemas de justicia y seguridad».

Otros temas que se hablaron en la última ronda del diálogo bilateral fueron las políticas de prevención de la tortura, la gestión de las bases de datos sobre personas desaparecidas, los derechos humanos de los migrantes, las políticas de las fuerzas de seguridad hacia las minorías, la pena de muerte y la notificación consular.