Washington, 30 jul (EFE).- El Gobierno de Estados Unidos se mostró este miércoles “profundamente preocupado” por el anuncio de Israel de que construirá 300 viviendas en el asentamiento judío de Bet El, en el territorio ocupado de Cisjordania, y puso en duda el compromiso israelí con una solución negociada al conflicto.

En un comunicado, el portavoz adjunto del departamento de Estado, Mark Toner, dijo que la expansión de los asentamientos israelíes “amenaza” la solución de los dos estados y “pone en cuestión el compromiso” de Israel con una solución negociada al conflicto.

“EE.UU. sigue viendo los asentamientos como ilegítimos y nos oponemos con fuerza a los pasos que vayan en la dirección de avanzar en la construcción en Cisjordania y Jerusalén Este. Urgimos al Gobierno de Israel a que se abstenga de acciones que no ayudan y posiblemente minan la posibilidad de una solución de dos estados”, indicó.

Israel aprobó este miércoles la construcción de 300 viviendas en el asentamiento judío de Bet El, en el territorio ocupado de Cisjordania, el mismo día en que demolió dos edificios en la misma colonia en cumplimiento de una orden judicial.

Decenas de colonos judíos se hicieron fuertes en los últimos días en ese asentamiento para protestar contra las demoliciones, ordenadas en una sentencia dictada el pasado día 24 por el Tribunal Supremo israelí, que ratificó el miércoles su decisión.

Se trataba de inmuebles parcialmente construidos en tierras privadas palestinas, consideradas por la justicia israelí ilegales.

De acuerdo con la legislación internacional, es ilegal cualquier construcción para uso civil en los asentamientos israelíes instalados en el territorio ocupado en la Guerra de los seis días, de 1967.