Washington, 20 jun (EFE).- Estados Unidos aseguró hoy estar «perplejo» por la ausencia de «detalles» públicos sobre los reclamos que Arabia Saudí y sus aliados en el Golfo Pérsico están haciendo a Catar, y sugirió que la campaña regional contra ese emirato no tiene en realidad que ver con su «supuesto apoyo al terrorismo».

«Dos semanas después del comienzo del embargo (económico contra Catar), estamos perplejos de que los estados del Golfo no hayan hecho públicos ni transmitido a los cataríes los detalles sobre los reclamos que están haciendo a Catar», dijo la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert, en conferencia de prensa.

«Cuanto más tiempo pase, más dudas se plantean sobre las acciones de Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos (EAU)», continuó.

«En este momento, tenemos una pregunta sencilla: ¿Sus acciones fueron realmente sobre sus preocupaciones sobre el supuesto apoyo de Catar al terrorismo, o por disputas que llevan mucho tiempo bullendo entre los estados del CCG (Consejo de Cooperación del Golfo)?», añadió Nauert.

La portavoz alentó «a todas las partes a rebajar las tensiones e iniciar un diálogo constructivo», y a «centrarse en el objetivo principal a nivel regional e internacional, que es derrotar el terrorismo».

Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Egipto cortaron a comienzos de junio las relaciones diplomáticas con Catar por su supuesto respaldo a grupos radicales en la región, y los tres primeros tomaron medidas económicas contra Catar, como el cierre de su espacio aéreo y marítimo a medios de transporte de ese país.

El secretario de Estado de EE.UU., Rex Tillerson, urgió el pasado 9 de junio a los estados del Golfo a «suavizar el bloqueo» terrestre, marítimo y aéreo impuesto contra Catar, al asegurar que tenía consecuencias humanitarias y entorpecía la lucha contra el Estado Islámico (EI).

Las declaraciones conciliadoras del Departamento de Estado han contrastado con las emitidas sobre la crisis diplomática por el presidente de EE.UU., Donald Trump, quien ha adoptado un tono duro contra Catar en varios mensajes.

«Ha llegado la hora de llamar a Catar a detener su financiación del terrorismo. Catar, te queremos de vuelta en la comunidad de naciones responsables», aseguró Trump el 9 de junio.

Tres días antes, Trump defendió que la «línea dura» de varios países con Catar es en parte fruto de su propia presión, y el Departamento de Estado tuvo que salir a asegurar que su relación con ese emirato sigue siendo «sólida».

Catar es la sede de la base aérea más importante de Estados Unidos en Oriente Medio, que funciona como la plataforma para sus operaciones en la región y alberga a cerca de 10.000 efectivos de las fuerzas armadas estadounidenses, además de un centenar de aviones de transporte y bombarderos.