Washington, 21 abr (EFE).- EE.UU. incluyó hoy en su lista de terroristas a uno de los líderes de la milicia somalí Al Shabab desde 2014, Ahmed Diriye Warsame, conocido como Mahad Abdikarim, y al jefe de inteligencia del grupo radical islámico, Mahad Karate, también conocido como Abdirahim Mohamed Warsame.

Ambos terroristas quedan así sujetos a sanciones que le prohíben entablar transacciones con individuos que estén en Estados Unidos y se congela cualquier patrimonio suyo albergado o gestionado por estadounidenses, indicó el Departamento de Estado en un comunicado.

La designación de estos dos individuos como terroristas se produjo el mismo día en que la explosión de un coche bomba en un céntrico restaurante de Mogadiscio provocó siete muertos y diez heridos, en un ataque que se ha atribuido Al Shabab.

Además, este lunes, la milicia asesinó a seis personas en un atentado a un vehículo de Naciones Unidas en Garowe, capital de la región semiautónoma de Puntlandia, y el domingo mató a trece soldados que viajaban en un convoy de la Misión de la Unión Africana por el suroeste del país.

El primero de los sancionados es Ahmed Diriye, del clan Dir, que tras la muerte en septiembre de 2014 del líder de Al Shabab, Ahmed Abdi Godane, en un ataque aéreo de Estados Unidos, se autoproclamó como líder tras asegurar poseer una carta del malogrado jefe en la que le nombraba sucesor.

Sin embargo, tras varios días de disputas internas por hacerse con el mando de este grupo vinculado a Al Qaeda, Ahmed Omar, conocido como «Abu Ubaidah», fue designado como nuevo líder por la milicia.

Ahmed Diriye, que ocupó desde 2008 diferentes cargos en la milicia, «comparte la visión Godane para los ataques terroristas de Al Shabab en Somalia como un elemento de mayores aspiraciones globales de Al Qaeda», según el Departamento de Estado.

El segundo de los miembros de la milicia en ser incluido en la lista de terroristas de EE.UU. es Mahad Karate.

La diplomacia estadounidense considera que este individuo juega un «papel central» en la unidad de inteligencia de la milicia, conocida como «Amniyat», a la que considera responsable de la masacre en la Universidad de Garissa (Kenia), donde a principios de mes Al Shabab mató a casi 150 estudiantes.

Al Shabab, que en 2012 anunció su adhesión formal a Al Qaeda, lucha para instaurar un Estado islámico de corte wahabí en Somalia.

En lo que va de año, medio centenar de personas ha muerto en la capital de Somalia como consecuencia de los ataques de Al Shabab, que, a pesar de haber perdido gran parte de su territorio e influencia en el suroeste del país, todavía tiene capacidad operativa para cometer atentados.

Somalia vive en estado de guerra y caos desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barré, lo que dejó al país sin un gobierno efectivo y en manos de milicias radicales islámicas, «señores de la guerra» y bandas de delincuentes armados.