El Paso (EE.UU.), 16 dic (EFE).- Varios grupos de activistas conmemoraron hoy ante el Consulado de México en la localidad texana de El Paso (EE.UU.) la “vida y valentía” de Marisela Escobedo, activista mexicana asesinada hace cinco años en el centro de Chihuahua (México).

En una conferencia de prensa frente al Consulado de esta ciudad fronteriza con México, miembros de las organizaciones Mexicanos en el Exilio y Centro de Derechos Humanos de las Mujeres exigieron justicia a las autoridades de Chihuahua para esclarecer el caso.

“Nosotros estamos manifestándonos una vez más. Aparte de conmemorar su muerte, recordamos cómo acusaron a un falso autor del crimen”, dijo Alfredo Holguín, presidente de Mexicanos en el Exilio.

El activista aseguró que las autoridades estatales de Chihuahua han dado por cerrado el caso de Escobedo.

“Utilizamos el Consulado mexicano para sentirnos cuanto menos que estamos en un pedacito de nuestra patria donde podemos gritarle al gobierno y no tener los antimotines para callarnos la boca”, agregó.

Durante la congregación, los activistas exigieron justicia y anunciaron que en enero presentarán el caso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en Washington.

Vía telefónica desde Austin (Texas), Juan Frayre Escobedo, hijo de la activista asesinada, dijo a Efe que la familia se encuentra inconforme con los resultados de la investigación presentados por las autoridades del estado de Chihuahua.

“El caso no está cerrado porque nunca se demostró la culpabilidad de la persona que ellos (gobierno del Estado de Chihuahua) presentaban como el culpable. No había evidencia que comprobara que este hombre fue la persona que asesinó a mi mamá”, afirmó Frayre.

“Es más que claro que el gobierno se maneja en base a ‘chivos expiatorios'”, agregó.

La activista Marisela Escobedo fue asesinada el 16 de diciembre de 2010 mientras se manifestaba ante el Palacio de Gobierno de Chihuahua, capital del estado homónimo fronterizo con EE.UU.

Fue entonces cuando su hijo decidió huir a territorio estadounidense en busca de refugio y se trasladó a El Paso, donde vivió durante cuatro años hasta recibir el asilo político en EE.UU.

Durante el proceso fundó la organización Mexicanos en el Exilio, formada por cerca de 20 activistas, entre ellos periodistas que han buscado asilarse en el país.

Durante el acto de hoy, Mexicanos en el Exilio presentó el caso de Miriam Yazmín Rivas Cuevas, mexicana nacida en Chihuahua que se encuentra refugiada en la región y también ha pedido asilo político.

“Mexicanos en el Exilio” se creó en 2012 y cuenta con 150 miembros que buscan asilo político en EE.UU.

El asesinato de Marisela Escobedo se produjo cuando la mujer reclamaba justicia por el crimen, en agosto de 2008, de su hija Rubí Fraire Escobedo, de 17 años, cuyo cadáver fue encontrado diseccionado e incinerado.

Sergio Barraza Bocanegra, entonces pareja sentimental de la menor asesinada, confesó el asesinato luego de ser detenido por las autoridades de Chihuahua, pero el 30 de abril de 2010 fue liberado por presuntos errores durante el proceso.

A partir de esa sentencia, Marisela Escobedo inició una intensa campaña de protesta para exigir a las autoridades la detención de Barraza Bocanegra, quien, una vez liberado, fue a su vez asesinado.

Posteriormente, en 2012, las autoridades presentaron como presunto asesino de Marisela Escobedo a José Enrique Jiménez Zavala, alias “El Wicked”, quien fue asesinado a finales de 2014 por su compañero de celda.