Washington, 6 jun (EFE).- La campaña del aspirante demócrata a la nominación presidencial de EE.UU. Bernie Sanders negó hoy que su rival Hillary Clinton ya haya conseguido los delegados necesarios para ser la candidata y criticó que los medios de comunicación no respeten las normas del proceso de primarias.

En un comunicado, el portavoz de Sanders, Michael Briggs, lamentó que los medios, “en una sentencia prematura, ignoren la clara consigna del Comité Nacional Demócrata de que está mal contar los votos de los ‘superdelegados’ antes de que voten en la convención este verano”.

Unos minutos antes, el canal NBC informó que, según sus cálculos, tras la victoria de Clinton ayer en Puerto Rico y con los nuevos apoyos por parte de “superdelegados” (cargos electos y orgánicos del partido que tienen libertad para apoyar a quien quieran) recabados en los últimos días, la ex secretaria de Estado superó los 2.383 delegados necesarios para ser candidata.

“Clinton no tiene ni tendrá el número necesario de delegados obtenidos en las urnas para conseguir la nominación. Dependerá de los ‘superdelegados’ que no votarán hasta el 25 de julio (fecha de la convención del Partido Demócrata en Filadelfia) y que pueden cambiar de opinión hasta entonces”, apuntó Briggs.

El portavoz de Sanders recordó que entre la enorme mayoría de “superdelegados” que han apoyado públicamente a Clinton se incluyen “más de 400” que la apoyaron diez meses antes de que se iniciase el proceso de primarias y antes de que se presentase ningún otro aspirante.

Las cuentas de NBC otorgan a Clinton 2.384 delegados, uno por encima del mínimo requerido, entre los que se incluyen 1.812 delegados ganados en las urnas durante las primarias y 572 “superdelegados” que le apoyan al margen de lo votado por la ciudadanía.

Por su parte, Sanders tiene, según los cálculos de NBC, de un total de 1.566 delegados, 1.520 de ellos obtenidos en las urnas y solo 46 “superdelegados”.

La gran desproporción de “superdelegados” que apoyan a Sanders es motivo de constantes críticas por parte tanto del candidato como de sus simpatizantes, quienes aseguran que el proceso está “corrompido” y “preparado” para que sea elegido candidato aquel que cuente con el respaldo del partido.