Miami (EE.UU.), 25 sep (EFE).- El padre de Israel Hernández-Llach, el joven colombiano muerto por una descarga de Taser en 2013 en Miami (EE.UU.), señaló hoy a Efe que los cambios en las reglas para el uso de estas pistolas eléctricas anunciados por las autoridades son un “respiro” para casos como el suyo, aunque insuficientes.

“Nos da un poquito de alivio que ellos están tratando de cambiar esas políticas, y eso demuestra además que la muerte de mi hijo absolutamente se pudo evitar”, expresó a Efe Israel Hernández.

El padre del joven artista, que murió en agosto de 2013 cuando fue sorprendido por la Policía de Miami Beach cuando pintaba un grafiti en un local desocupado, señaló que es necesario que “expertos en Taser” verifiquen que los nuevos dispositivos son seguros.

De igual forma, Hernández señaló que junto con su familia seguirán en la lucha para que se haga obligatorio el uso de cámaras en los uniformes de los agentes policiales para “garantizar la vida y los derechos humanos” de personas en situaciones como la de su hijo.

La Policía de Miami Beach anunció esta semana el cambio de los Taser por unos más “seguros” y también en las reglas de su uso, como parte de las recomendaciones de una auditoría independiente solicitada por las autoridades tras el caso de Hernández.

Al presentar las nuevas políticas, Daniel Oates, jefe de la Policía de Miami Beach, reconoció que ha habido “un puñado de tragedias de todo el país” debido a estas armas que han sido consideradas “no letales”.

Según el reporte oficial de la autopsia, el joven de 18 años murió de “accidentalmente” de un “fallo repentino del corazón” como consecuencia de la descarga de un Taser.

“Los Taser son letales y estamos preocupados por el uso de estos instrumentos que han causado tantas muertes”, aseguró Hernández.

Los nuevos Taser son amarillos para que no sean confundidos con otras armas letales, y se podrán usar solo contra personas que representen una amenaza para los oficiales.

Según las nuevas normas, los policías no podrán aplicar en el pecho de los sospechosos las descargas, las cuales se limitarán a un máximo de tres. Tampoco podrán ser usadas para intimidar a las personas o contra aquellos que estén esposados.

En julio pasado, la Fiscalía de Florida (EE.UU.) anunció que no presentaría cargos contra el policía responsable de la muerte de Hernández al determinar “que estaba legalmente justificado el uso de la fuerza”.

El padre de la víctima explicó hoy que tras conocer la decisión de la fiscalía solicitó una investigación independiente de la muerte de su hijo al Departamento de Justicia de EE.UU.