Naciones Unidas, 18 jul (EFE).- El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó hoy el atentado perpetrado en Irak por el Estado Islámico (EI) y que ha dejado un centenar de muertos, y reclamó que se lleve rápidamente ante la Justicia a los responsables.

Ban, en un comunicado de su portavoz, protestó en “los términos más contundentes” contra el ataque, que se produjo en un popular mercado de la zona de Jan Beni Said, al noreste de Bagdad, y que ha sido reivindicado por los yihadistas del EI.

La nota de la ONU, en la que no se menciona a este grupo, expresa el apoyo de la organización a las víctimas y a sus familiares.

Además, el secretario general subrayó su solidaridad con la gente y el Gobierno de Irak.

El EI, que controla amplias zonas de Irak desde junio de 2014, informó a través de la red social Twitter de que el atentado fue perpetrado por un terrorista suicida, que detonó un vehículo cargado con tres toneladas de explosivos, y que el objetivo del ataque eran milicianos chiíes.

Pero fuentes de seguridad consultadas por Efe aseguraron que las víctimas eran civiles, tanto chiíes como suníes, y la propia oficina de la ONU en Irak denunció esta “masacre destructiva” que causó la muerte de “decenas de familias inocentes mientras se preparaban para celebrar el Aid el Fitr”, festividad con la que culmina el mes sagrado de ramadán.