Washington, 22 abr (EFE).- El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), António Guterres, llamó hoy a los países de las Américas a innovar en sus políticas de refugiados y exportar sus avances al resto del mundo.

«El Plan de Acción de Brasil (aprobado en diciembre de 2014) nos ofrece un marco estratégico para avanzar en la agenda de protección de los refugiados. Dejemos que esta región amplíe el ejemplo mundial que ya está dando», dijo Guterres durante su discurso en la 59 cátedra de las Américas de la Organización de Estados Americanos (OEA), con sede en Washington.

El Plan de Acción de Brasil, acordado entre ACNUR y 28 países y tres territorios de América Latina y el Caribe, abordó las nuevas tendencias de desplazamiento y cómo hacer frente a desafíos como el desplazamiento forzado generado por el crimen organizado, la migración mixta y la protección de refugiados.

«Esa fue la primera vez que un documento de organización regional considera que el desplazamiento causado por la actuación de bandas criminales que tienen capacidad de control del territorio legitima el estatus de refugiado», señaló el Alto Comisionado.

«Esto tiene un gran interés porque no sólo es un fenómeno del Triángulo Norte de Centroamérica (Guatemala, Honduras y El Salvador), sino que ocurre en otras partes del mundo. Es importante conferir el estatuto de refugiado a las personas que lo requieran por esta causa», añadió.

Centroamérica fue el origen de la ola de niños no acompañados que cruzaron el verano pasado la frontera sur de Estados Unidos, un fenómeno que Guterres calificó como «movimiento mixto de migración y refugiados».

«Puede haber situaciones de los dos tipos en el mismo grupo de personas. Es importante darles la posibilidad de pedir asilo y garantizar que el proceso para determinar si se concede sea justo y eficaz», opinó titular de ACNUR.

«La mayoría de esos niños tiene necesidad de un régimen de protección, ya sea como refugiados o con una forma similar de protección. Esto ha sido confirmado incluso por análisis de autoridades de Norteamérica», agregó.

El ex primer ministro portugués destacó, por otro lado, la «visión innovadora» de Colombia a la hora de vincular la protección de los refugiados y el desarrollo de las comunidades, al tiempo que recordó que este país «tiene las políticas más avanzadas del mundo en protección de desplazados internos (4 millones en ese país)».

«La combinación de la perspectiva humanitaria con la del desarrollo es esencial para responder de manera positiva a retos dramáticos. Tenemos emergencias que duran años y años, Siria es un ejemplo de ello. La respuesta tiene que estar ligada a la perspectiva humanitaria y de desarrollo», consideró Guterres.

En su alocución, el Alto Comisionado recordó asimismo que la Declaración de Cartagena sobre los Refugiados de 1984, adoptada en respuesta a la crisis de los refugiados de América Central, fue un verdadero punto de referencia, tanto para la protección regional como la mundial de los refugiados.

«No sólo amplió la definición del refugiado, sino proporcionó un verdadero compendio de protección internacional que cubre todo el ciclo del desplazamiento forzado. Se puso énfasis en preservar el espacio humanitario de conceder asilo, el fortalecimiento de los marcos legales e institucionales, y el logro de soluciones duraderas», afirmó.

«Y aún más importante, fue pionera en una visión integral de los refugiados y de los derechos humanos y la protección humanitaria combinada, que subraya la importancia fundamental de la cooperación regional entre los gobiernos, las organizaciones internacionales y la sociedad civil», añadió.

Por su parte, Carmen Moreno, secretaria ejecutiva de la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM) de la OEA, subrayó la situación de mayor vulnerabilidad de las mujeres y los niños en la huida de sus países.

«Cada vez hay más mujeres y niños que solicitan asilo, y enfrentan dificultades adicionales, como el riesgo de violencia sexual o caer en el tráfico sexual», apuntó Moreno.

Cristina García Casado