Nueva York, 18 jun (EFE).- Después de 15 años descolgado de los récords, hoy el Nasdaq invirtió los roles no solo al desmarcarse y ser el único que hoy consiguió una plusmarca, sino que además consiguió su primer máximo histórico intradía desde el boom de las «puntocom».

El 2015 no será el año de Wall Street, ni el año de los récords. Pero sí será, probablemente, el año del Nasdaq. Reconquistó en febrero los 5.000 puntos, en marzo consiguió su primer récord desde el año 2000 y hoy elevó su listón hasta los 5.132,95 unidades y rompió el récord de intradía, pues llegó a marcar durante la sesión los 5.143,32 puntos.

Era esa la plusmarca que le quedaba al índice que otrora estuvo monopolizado por las empresas tecnológicas, que acabó reventando cuando se descubrió que internet no era rentable tal y como se planteó a finales del siglo XX y que tuvo que emprender una recuperación prudente que duró quince años.

Cierto es que nadie quiere abrir en serio el debate si estas nuevas cotas son verdaderamente sólidas, pero en lo que a hoy se refiere, fueron fruto de buenos datos macroeconómicos.

De hecho, siguiendo con la coletilla de los quince años, hoy se se conoció que las peticiones del subsidio por desempleo en EE.UU. bajaron la semana pasada en 12.000 y se situaron en 267.000, por debajo de lo que esperaban los analistas y cerca de niveles que no se veían desde el año 2000.

Pero, sobre todo, todos los índices (no solo el Nasdaq subió hoy más de un 1 %, también el Dow Jones y el selectivo S&P 500) decidieron hoy, tras la reacción algo dubitativa del miércoles, que las palabras de la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, fueron positivas.

Yellen pidió no exagerar la importancia de la subida de las tasas de interés y dejó entrever que esa medida se tomará antes de fin de año.