Barcelona, 3 jun (EFE).- Un día después de haber actuado en el BBK Music Legends de Bilbao, Van Morrison ha vuelto a sacar a relucir su expresiva voz en el Primavera Sound de Barcelona, ante un público mayoritariamente joven y poco fiel al que, sin embargo, ha conseguido seducir con sus temas más emblemáticos.

El concierto, que ha ido “in crescendo”, ha acabado con “Gloria”, la mítica canción que compuso con tan solo 18 años, y que ha sido interpretada tanto por el león de Belfast como por varias cantantes de su banda, que han demostrado ser imprescindibles para lograr un directo cautivador.

Entre el público, muchos han utilizado al cantautor norirlandés como hilo musical, sobre el cual se sucedían conversaciones que molestaban a los seguidores más fieles.

El murmullo ha cesado al final, cuando hasta los más dispersos han enloquecido con “Brown Eyed Girl”, haciendo palmas e inmortalizando el momento, al tiempo que coreaban el antológico “Sha la la la la” del estribillo.

Vestido con un sombrero azul oscuro, un traje a rayas a juego y un pañuelo verde, Van The Man ha hecho una vez más magia con su saxófono y, sobre todo, con su inmensa voz, dejando el listón bien alto a la jamaicana Grace Jones, otra estrella que actúa esta noche en el mismo escenario. Sergi Santiago.