Madrid, 19 nov (EFE).- “Paisajes para no colorear” es una propuesta escénica tan inusual que en la compañía cuentan con una psicóloga, atenta a las necesidades de las nueve chilenas de entre 13 y 17 años que protagonizan esta catarsis “rabiosa”, okupa e insurgente contra el “adultocentrismo” que “machaca” a las mujeres.

Ignacia Atenas, Sara Becker, Paula Castro, Daniela López, Angelina Miglietta, Matilde Morgado, Constanza Poloni, Rafaela Ramírez y Arwen Vásquez son las elegidas de entre las 140 adolescentes que participaron en los “casting” y talleres sobre la violencia y el control organizados por la compañía chilena La Re-Sentida, que dirige Marco Layera.

Todos juntos han presentado hoy en el Teatro de la Abadía la obra que se representó hace un mes en Cádiz, ha estado quince días en el Teatro Lliure de Barcelona y ahora se programará en el coliseo madrileño entre el 21 y el 24 de noviembre dentro del Festival de Otoño.

Vienen, han asegurado, “emocionadas” por la acogida que ha tenido en Barcelona donde su estreno fue recibido con “nueve minutos de aplausos”, algo “súper emotivo” e inesperado, según Layera.

La clave del éxito podría ser que el espectáculo, que combina música, coreografías y vídeos en directo, es el “testimonio real” de una generación que no se resigna, “la verdadera contracultura”, y que lucha obstinadamente por conquistar su espacio.

“El público empatiza mucho porque la obra es muy transversal e interpela muy bien al espectador”, ha dicho Layera a lo que Daniela López, de 16 años, ha apostillado que es una obra “para que la gente se quede pensando”.

“Rechazamos el orden social y discurso adultocéntrico, que se caracteriza por la dominación sobre las mujeres”, dicen en la pieza, que aborda asuntos como el aborto, el feminicidio o el bullying.

La Re-Sentida hizo una investigación durante un año entrevistando a adolescentes chilenas de todas las clases sociales y les preguntaron cómo estaban y cómo se relacionaban con la memoria del país.

De ahí salió “mucha información” y se “fermentó” con un texto basado en hechos reales tan tremebundos como la muerte por asfixia de Lisete Villa, una niña de 11 años que estaba acogida por el Servicio Nacional del Menor, la de la adolescente a la que su padre quemó y tiró a un basurero o la que empalaron.

“Reunimos diez casos para estudiarlos con ellas y que expusieran lo que pensaban sobre la vulnerabilidad a la que están expuestas por ser mujeres menores de edad pero también se han sumado las protestas de este año de las que los jóvenes han sido el gatillo” y que ha provocado, entre otras cosas, que la Cumbre del Clima, que iba a celebrarse allí, se haya trasladado a Madrid.

“Creo que van a recibir acá a Sebastián Piñera -presidente de Chile- como se merece. Hay varios colectivos que están articulando una protesta contra él”, ha adelantado Layera.

Lo que está sucediendo en Chile, ha asegurado el director de la compañía, es “es de una violencia atroz; una violación constante de los derechos humanos que ha provocado 20 muertos y 220 heridos por ‘balines'”, ha indicado.

“Nosotras no hemos vivido la dictadura pero esta es una democracia súper decadente y se está volviendo a ella”, ha añadido Daniela López.

Por Concha Barrigós.

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