Los Ángeles (EE.UU.), 17 jun (EFE).- La vida de campesinos mexicanos contratados por EE.UU. durante la Segunda Guerra Mundial apenas figura en los libros de historia, lo que animó a un grupo de actores a poner en escena desde hoy una obra musical que resalta el rol de los llamados «padres braceros».

«Mucha gente no sabe del programa de los braceros, no existen en los libros de historia aquí en Estados Unidos. Queremos que la gente sepa más de lo que hicimos nosotros en este país», aseveró a Efe Edward Padilla, director de la obra «Trío los machos», que este fin de semana se escenifica en una sala de Boyle Heights, en el este de Los Ángeles (California).

El Programa Bracero otorgó un permiso a obreros y campesinos mexicanos entre 1942 y 1964 para suplir la falta de mano de obra en el vecino del norte, con motivo de la Segunda Guerra Mundial.

El texto, que sigue las andanzas de un grupo de estos obreros que escaparon del programa para convertirse en músicos, fue escrito por la dramaturga Josefina López, autora de la icónica obra «Real women have curves», llevada a la pantalla con éxito en 2002, y quien se inspiró en su padre, un exbracero, para escribir «Trío los machos».

«Trata de tomar una perspectiva empática, tratando de conocer porqué son los machos, como son, porqué se encierran y se hacen fuertes para sobrevivir», explicó el director.

La obra incluye diálogos en inglés y canciones en español interpretadas en vivo, y que fueron interpretadas por figuras de aquellos años, como el Trío Los Panchos, Pedro Infante, Javier Solis, entre otros.

Daniel Mora, actor que representa en la vejez a «Nacho», uno de los integrantes del «Trío…», explicó a Efe que la obra, aunque ficticia, relata lo que vivieron los braceros a lo largo de los años.

Mora, quien nació en Los Ángeles y es un veterano del ejército de EE.UU., explicó que mientras «los machos estadounidenses se fueron a hacer la guerra a otros países», los granjeros tiraron de los braceros, a quienes no obstante «trataban muy mal».

Recordó que en esa época en algunos restaurantes se colgaban letreros que decían: «No queremos mexicanos ni perros en este establecimiento».

«Nosotros sufrimos tanto como el negro en el sur», indicó el actor.

La puesta en escena de la obra, que se efectúa el fin de semana en que EEUU celebra el festivo del Día del Padre, va acompañada de una muestra fotográfica dedicada a los braceros mexicanos y refuerza la importancia de la mano de obra hispana en la fuerza laboral estadounidense.

En ese sentido, Mora lamentó que sectores de la población estén en contra de regularizar a unos 11 millones de indocumentados que se estima residen en el país.

«Déjennos trabajar, porque ustedes no van a hacer el trabajo», afirmó el actor.

Baldomero Capiz, líder de la Unión Binacional de ex Braceros, dijo a Efe que su padre Cristóbal Capiz fue parte de los cerca de 4,5 millones de obreros que fueron contratados en EE.UU. a lo largo de los 22 años que duró el programa.

El activista fue uno de los asistentes a una presentación especial que la producción hizo para ex braceros y sus descendientes en Estados Unidos, y contó que la obra le provocó «un gran sentimiento».

Plasma lo que vivieron, porque los trataban como prisioneros en un campo nazi», denunció Capiz.

El líder campesino recordó a modo de ejemplo que del salario de cada bracero el gobierno mexicano recibía el 10 por ciento para un fondo colectivo de los trabajadores y que «desapareció».

Por ello, son diversas las organizaciones de ex braceros que han entablado una querella legal contra el gobierno de México para que «les regresen todos sus ahorros, más intereses acumulados», explicó Capiz.

«Trío los machos» se escenificará este fin de semana en la sala sala Casa 0101, en el barrio de mayoría mexicana Boyle Heights.