Quito, 27 oct (EFE).- La ciudad andina de Loja, también conocida como la «Atenas del Ecuador», se convertirá en un bastión de las artes vivas durante un Festival que congregará en noviembre próximo a lo mejor del mundo escénico, aseguró su director, Patricio Vallejo Aristizábal.

Situada en el sur de los Andes ecuatorianos, Loja albergará al Primer Festival de Artes Vivas, que se desarrollará entre el 16 y 27 de noviembre y que contará con grupos y artistas de Argentina, Brasil, Colombia, Cuba, China, Dinamarca, Ecuador, España, Francia, Japón, México y Perú.

Vallejo Aristizábal, en entrevista con Efe, destacó la importancia de llevar adelante el Festival en un contexto de crisis económica cuando, usualmente, los gobiernos priorizan las inversiones financieras en lugar de las culturales.

Además, remarcó el hecho de que la sede del certamen sea la ciudad de Loja, situada a algo más de 600 kilómetros al sur de Quito, la capital del país, pero que goza de un abolengo cultural de alto reconocimiento entre los ecuatorianos.

Cuna de escritores como el gran Pablo Palacios (1906-1947), autor de «Un hombre muerto a puntapiés», una joya de la narrativa subjetiva e irónica, Loja actualmente posee cinco orquestas sinfónicas y un conservatorio, una muestra de su fortaleza cultural, indicó Vallejo Aristizábal.

Por ello, la celebración del Festival, que se reproducirá de forma bienal, «pone a Loja en el concierto de las artes en América Latina» y en el mundo, explicó el director y precisó que durante el certamen se presentarán 29 espectáculos nacionales y 15 internacionales provenientes de América Latina, Asia y Europa.

«Hay una programación que se abre a los distintos géneros artísticos de las artes vivas, que provienen de distintas regiones del planeta y que, además, ha sido pensada para distintos segmentos del público», comentó Vallejo Aristizábal.

Por ejemplo, dijo, los jóvenes y niños podrán disfrutar de teatro, danza, clown y mimo en espacios abiertos, plazas y parques de la ciudad, pero también el público adulto dispondrá de espectáculos en las salas de teatro.

Y ese, según el director, es el signo del Festival lojano: «La diversidad» de géneros, escenarios, propuestas y público. Se han programado obras de «teatro tradicional, experimental, danza, ballet, danzas tradicionales, artes circenses» y otros, añadió.

«Todas estas son artes escénicas, vivas, porque producen el encuentro vivo entre artistas y espectadores», apuntó al destacar un espectáculo «sinfónico, que viene de China».

Si bien uno de los objetivos es promocionar el turismo interno, para que el público ecuatoriano se desplace a Loja, también se ha hecho un gran esfuerzo por atraer «el turismo extranjero, especialmente de los vecinos Colombia y Perú», agregó.

Vallejo Aristizábal añora que Loja se convierta en la obligada parada de un «corredor turístico» que integre a otros importantes festivales de Colombia y Perú, lo que permitirá a «los artistas que vienen de otros continentes, circular por este corredor».

Otro objetivo del festival es «forjar un público asiduo a este tipo de espectáculos, un público que se desplace para consumir eventos artísticos», insistió el director, que está seguro de que con este certamen, Ecuador destacará en «el mapa internacional de las artes escénicas».

Por ello, añade, se pretende que «la ciudadanía lojana se apropie del festival» y que éste se convierta en «una demanda de la comunidad», pese a la distancia a la que se desarrolle el evento.

Para Vallejo Aristizábal, «es imprescindible descentralizar la cultura, no solo organizar eventos en una ciudad o desatar procesos artísticos en otras ciudades sino, sobre todo, en la mentalidad de los ciudadanos, reconocer que ya no hay centros culturales y que el planeta se ha globalizado».

«Ya no se requiere estar en el centro de una ciudad para ser parte del desarrollo mundial de las artes (…). La cultura se moviliza y circula indistintamente por varios lugares», apostilló.

Por ello, el director del Festival invitó a ecuatorianos y extranjeros a disfrutar de «un producto artístico de altísima calidad, una programación estupenda. El encuentro entre artistas y espectadores va a ser la cereza de este pastel» llamado Loja, concluyó.