Libreville, 8 ene (EFE).- Gabón recuperó hoy la normalidad, con el restablecimiento de la conexión a internet y la reanudación de la vida habitual en las calles, tras el frustrado intento de golpe de Estado de este lunes para derrocar al presidente, Ali Bongo Ondimba.

“El Gobierno quiere tranquilizar hoy a todos los gaboneses, ya que la calma y la serenidad prevalecen en todo el país, por lo que invitamos a todo el mundo a continuar con sus actividades libremente”, aseguró hoy el portavoz del Gobierno, Guy-Bertrand Mapangou, en un comunicado.

La capital gabonesa, Libreville, donde ayer un grupo de militares jóvenes tomó la radio estatal de Gabón para anunciar un aparente golpe de Estado, amaneció hoy en calma y sin ningún enfrentamiento armado, según pudo constatar Efe.

Las clases se retomaron en los colegios, las tiendas abrieron con normalidad y el tráfico fue fluido en las calles.

Una imagen de calma frente a la zozobra de ayer, cuando los citados militares, vestidos con las boinas verdes de la guardia presidencial, anunciaron el establecimiento de un “consejo nacional de la restauración” con el fin de “salvar del caos” al país africano, en un aparente intento de golpe de Estado.

“El Gobierno de la República, garante de la seguridad e integridad del territorio nacional, del orden público, de la seguridad de las personas y de los bienes y de la cohesión nacional, tiene la intención de asumir toda su responsabilidad”, subrayó hoy Mapangou, en un mensaje para tranquilizar al país.

El portavoz gubernamental advirtió de que “no se tolerarán perturbaciones ni incitaciones al odio ni a la insurrección, independientemente de dónde vengan” en esta pequeña nación rica en petróleo de la costa oeste de África Central.

Mapangou no hizo referencia al corte de internet que afectó al país durante las últimas 24 horas y que se recuperó a mediodía de hoy, tras la queja de varias organizaciones internacionales.

El Gobierno ordenó cortar el tráfico de Internet poco después del aparente intento de sublevación, sobre las 08.00 hora local (07.00 GMT) del lunes, según la ONG Internet Sin Fronteras (ISF), y lo restableció casi 24 horas después, según recogieron medios locales.

El Comité de Protección de Periodistas (CPJ) pidió hoy la restauración de internet y que se “levantaran todas las restricciones de emisiones informativas”.

Diez personas participaron en la asonada, frustrada por la intervención de la gendarmería y condenada por la comunidad internacional, de los cuales ocho fueron arrestados y puestos a disposición de la Fiscalía y dos abatidos durante la operación de las fuerzas de seguridad, según datos facilitados por Mapangou.

Entre los detenidos figura el líder de esta intentona, el teniente Kelly Ondo Obiang, arrestado mientras trataba de huir.

Obiang, al frente del hasta ahora desconocido Movimiento de la Juventud Patriótica de las Fuerzas de Defensa y Defensa de Gabón (MPJFDS) y acompañado por dos militares armados con fusiles de asalto -según un vídeo difundido en redes sociales- cuestionó la capacidad de Ali Bongo para continuar al frente del país.

Bongo se halla en Rabat, donde prosigue su recuperación desde que fuera hospitalizado el pasado 24 de octubre en Arabia Saudí por “fatiga severa”, según informó entonces la Presidencia, pese a que diversos medios aseguraron después que habría sufrido una apoplejía.

El presidente, de 59 años, continúa sin pronunciarse públicamente sobre este incidente armado, cuyo objetivo era su figura, aunque sigue la situación de su país desde una residencia privada en Rabat, según informaron a Efe fuentes de la Embajada de Gabón en Marruecos.

La familia Bongo ha gobernado esta pequeña nación petrolera de África ecuatorial -con poco más de dos millones de habitantes- durante más de cinco décadas, después de que Ali Bongo sucediera a su padre en 2009.

Ali Bongo es para algunos un mal imitador de su padre, Omar Bongo, dirigente con fama de cleptócrata que gobernó el país durante 42 años y amasó una fortuna a costa de la riqueza petrolera de la nación, mientras que para otros supone un mero espejismo de cambio.

En 2007, una investigación anticorrupción liderada por la Policía francesa reveló que la familia Bongo mantenía 39 propiedades en Francia, además de 70 cuentas bancarias y al menos nueve coches de lujo, incluidos Ferrari y Mercedes por un valor total de 1,5 millones de euros.

Más de un tercio de los gaboneses viven en la actualidad con menos de dos dólares al día, según datos del Banco Mundial, y pocos se benefician de las retribuciones del petróleo, que suma el 80 % de las exportaciones del país.