Reven, (Por Dalia Razo).- Con doce discos como solista y una amplia presencia tanto en la música como en otras ramas del arte, Jaramar estrenó el pasado 14 de mayo, “Rosa de los Vientos”, su nuevo disco. Este álbum que contiene una recopilación de los temas favoritos de la cantante a lo largo de su carrera. La cantante y pintora mexicana habló en exclusiva para Reven sobre la creación de su nueva obra, así como de su participación musical y teatral en la película “Cinco de Mayo: La Batalla”.

Fue el director Rafa Lara quien buscó específicamente a Jaramar para pedirle que escribiera el tema principal de su largometraje. “Yo estaba un poco preocupada pues no estaba segura de lo que Rafa quería que hiciera,” contó la compositora. El cineasta lo que quería era el color, la atmósfera oscura con un rayo de luz que transmiten los temas de la artista, explicó.

“Era para una escena culminante, una escena clave en la película,” reveló la cantante. “Era todo un reto pero a la vez fue muy emocionante porque la invitación era doble.” La artista mexicana no solo compuso la canción, sino que también apareció en pantalla cantando el tema original del filme “Flor de Mis Labios”, en una de las escenas más emotivas del filme en la víspera de una batalla.

Escena en la que los soldados esperaban la muerte a la mañana siguiente, y según advierte, un momento climático del filme.

“Yo sabía que la batalla era parte de la historia de México pero no sabía lo determinante que fue para la historia del país” continuó la artista. “Además de que conocí la importancia de esta, fue muy emocionante estar en un proyecto fílmico que fue tan bien hecho, con tan buena calidad de producción.” Y aunque no es la primera vez que su música es usada para dar vida al cine, si es la primera vez que Jaramar Soto aparece en pantalla cantando en vivo. “Cuando vas al cine a ver una película y de pronto empiezas a oír tu voz, y de forma tan de frente realmente es muy emocionante,” comentó.

Su participación en la batalla y el producto de “Rosa de los Vientos” son resultados de una mágica trayectoria que Jaramar ha ido dibujando con los años. A través de un camino de descubrimiento en el que para la cantante ha sido fundamental crear algo nuevo cada vez. Donde nunca se queda en espacios conocidos, negándose a conformarse en un estilo o sonido en el que destaque.

En caida libre hacia la vida
“En el camino que dibujo voy buscando tocar puntos que no he tocado antes,” explicó. “Siempre busco ir a un lugar distinto y me arriesgo a andar por tierras desconocidas.” De esta forma Jaramar, diosa del mar de los huicholes, pinta sus canciones de vida, pasión, amor y hasta la muerte.

Entre risas, la cantante aclaró que la muerte no tiene que ser algo fúnebre. “La muerte puede hablar del final de un amor, del final de un pueblo, una historia,” expresó. “No puedes hablar de la vida sin considerar que hay un punto que está al final, al que le llamamos muerte. No puedes hablar del amor sin pensar que se puede acabar, ni de un viaje sin saber que va a llegar su fin.”

Pero no por eso deja uno de hacer las cosas. No viviríamos. La forma en que están permanentemente entrelazados la vida, la muerte, el amor, la aventura y el riesgo es mucho de lo que crea Jaramar. “Aun temiendo el dolor, que si abrazamos la pasión en toda su extensión podemos sufrir, aun así nos lanzamos a la aventura porque de eso se trata la vida,” dijo la cantante. “Sino ¿para qué estamos aquí?”

Y si sus doce discos fueran poco, desde hace tres años la mexicana inició un proyecto paralelo bajo el nombre Caída Libre. “Es precisamente eso, una caída libre en la que canto estándares de jazz en inglés y francés,” compartió. “Era lo más lejano a lo que yo había hecho siempre pero algo que quería probar y ver si funcionaba.”

Jaramar, voz que transporta por tierra y en el tiempo, no ha desperdiciado el bagaje con el que carga. Algo que usualmente estorba le ha dado las armas para volar sin límites. “Definitivamente somos lo que traemos, es lo que nos define sea bueno o malo,” concluyó.

“Creo que entre más matizes, entre más capas tiene la cebolla de tu vida, más posibilidades de expresión tienes. Eso es el bagaje, lo que nos construye cada día, y entre más amplio, más ricas y diversas las referencias de donde puedes crear.”