Lisboa, 18 jul (EFE).- Entre la bossa nova y el rock, el festival luso Super Bock Super Rock cierra hoy su maratón de tres días de conciertos en Lisboa con los espectáculos de los brasileños Rodrigo Amarante, Banda do Mar y Criolo.

Los tres forman parte de un cartel encabezado por la banda británica Florence and The Machine, que tocará sobre el escenario principal del evento su tercer trabajo, “How Big, How Blue, How Beautiful”.

Por ese mismo escenario pasará antes el carioca Rodrigo Amarante, que a sus 38 años presentará su primer álbum en solitario, “Cavalo”.

Tras ser uno de los iconos del grupo brasileño Los Hermanos, Amarante formó parte de la formación californiana Little Joy junto a los estadounidenses Fabrizio Moretti -batería de los Strokes- y Binki Shapiro.

Considerado uno de los mejores 100 músicos brasileños de la historia por la revista Rolling Stone, Amarante influyó en toda una generación con sus narrativas intimistas, existencialistas y poéticas.

Su antiguo compañero de grupo en Los Hermanos, el también carioca Marcelo Camelo, de 37 años, también estará hoy en el festival como parte de Banda do Mar, junto a la paulista Mallu Mafalhães y al lisboeta Fred Ferreira.

El trío se estrenó el año pasado con su primer álbum, titulado igual que la propia banda, un trabajo que reúne temas de género pop-rock con trabajos derivados de la música popular brasileña con los que espera hacer vibrar a los espectadores del escenario EDP del festival.

La representación brasileña del Super Bock Super Rock finalizará con el hip hop del paulista Criolo, de 39 años, que llevará al escenario Carlsberg los temas de su trabajo más reciente, “Convoque Seu Buda”, repleto de fuertes influencias de reggae y ritmos africanos.

Con dos décadas de carrera a sus espaldas, Criolo estrenó su álbum “Ainda Há Tempo” en 2006 y, en 2011, llegó “Nó na Orelha”, trabajo por el cual ganó proyección mundial gracias a sus pesadas críticas y retratos de la sociedad brasileña.

En las jornadas anteriores, el festival presentó a otros gigantes de la música británica como cabezas de cartel, como Sting, Noel Gallagher’s High Flying Birds y Blur.

Tras varios años de ausencia, el festival regresó a Lisboa con un formato innovador, que combina espacios exteriores e interiores en el Parque de las Naciones.