Madrid, 24 oct (EFE).- De cuando el guionista Rafael Azcona decía que el Premio Nobel de Literatura debía recaer en Woody Allen se ha acordado hoy el cineasta Fernando Trueba, quien considera que el director de “Annie Hall” tiene una obra “suficientemente interesante y atractiva” para hacerse con dicho reconocimiento.

“Por supuesto que se lo merece (el Nobel). Se lo daría a él y a otros muchos, el cine es un género literario”, ha manifestado Trueba (Madrid, 1955) al hilo de la reciente y polémica concesión del galardón a Bob Dylan.

El ganador de un Oscar por “Belle Époque” ha participado hoy en una clase magistral en el madrileño Círculo de Bellas Artes y estrenará el próximo 25 de noviembre su nueva película, “La Reina de España”.

Un filme protagonizado por Penélope Cruz en el que también participan, entre otros, Antonio Resines, Rosa María Sardá y Santiago Segura y en el que Trueba tiene, ha confesado, la “ingenua” pretensión de “abrazar al público” y producirle “felicidad”.

En “La Reina de España”, Cruz encarna a la gran estrella española del cine Macarena Granada, que regresa a su tierra tras haber triunfado en Hollywood para dar vida a Isabel la Católica, en una de las superproducciones que vinieron a filmar los americanos a partir de 1956.

“He intentado hacer ficción con la intimidad de un rodaje”, ha dicho Trueba -que intenta que sus rodajes sean “como una tertulia de amigos”-, sobre esta cinta en la que, asegura, “no hay nostalgia” porque él no la tiene “ni del franquismo, ni de su infancia”.

El madrileño es también el autor de los diálogos de esta película, a los que ha aportado “color”, “localismo” y “temporalidad” introduciendo frases y palabras -“muchas” de ellas ya en desuso- que oía en su niñez en el barrio de Estrecho, así como otras recogidas en la novela de 1955 “El Jarama”.

En el coloquio, conducido por el periodista Gregorio Belinchón y dirigido a los alumnos de la Escuela de Profesiones Artísticas SUR, Trueba ha confesado que “ama” el séptimo arte que “entiende y llega a todo el mundo”.

“Es muy bueno ser humilde para todos, pero sobre todo para los artistas porque te permite no despegarte del suelo y de la realidad”, les ha dicho a los jóvenes asistentes antes de incluir en esa nómina de cineastas humildes a Jean Renoir, Charles Chaplin y Alfred Hitchcock, entre otros.

En ese sentido, el también director de “La niña de tus ojos” cree que el arte debe tener un “lado moral” que “a veces” se pierde y “está muy mal visto”. “Vivimos en una época de prestigio de la maldad en la que alguien puede ser corrupto y ganar por goleada las elecciones”, ha lamentado.

“El arte es irreductible y debe ser redentor. Está siempre en conflicto con la filosofía, el conflicto del arte es su riqueza porque la emoción está más allá de todo y no se puede reducir”, ha añadido Trueba.

Además, el cineasta se ha confesado un “amante” de la filosofía y, ha asegurado, sufre “como si insultaran a su madre” cuando ve que se elimina esta materia de los planes de estudios.